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7.18.2011

Goodbye My Friend

Se pueden acabar las palabras, incluso sabiendo que allí escritas duran para siempre. Se pueden acabar las secuencias de imágenes que alguien más hizo de su representación de aquellas palabras. Y aunque perduren en la memoria y puedan repasarse una y otra vez, ya no habrá ese sentimiento de emoción que produce la espera de algo que se quiere con tantas ganas.

Muchas cosas podrán haberse acabado; incluso para muchos, una parte de nosotros quiso extinguirse también. Pero no permitamos que se acaben también las experiencias, el camino recorrido, todo lo que juntos vivimos y aprendimos. No permitamos que nos roben la inocencia, que nos trunquen el camino y que todo lo que hemos construido se vaya a pique. No permitamos que los sueños se esfumen, que la ilusión desaparezca. Es más fácil cerrar los ojos para ver que dentro de nuestro corazón, la MAGIA aún no se ha ido.

Gracias por todos estos años de hechizos de alegría, pócimas de amor y ternura, maldiciones contra el odio y el temor...


Harry Potter (2001-2011)

7.28.2008

Siento...


Tengo angustia, melancolía, nervios, emoción, pechiche, preocupación, ansiedad y quien sabe que otro montón de sentimientos atravesados entre el pecho y la espalda. Quiero llorar pero no quiero al mismo tiempo. Y reir me sale con mucho esfuerzo. Pero en el fondo sé que todo va a estar bien, o por lo menos es lo que quiero y es en lo que creo.

Es un gran paso y quiero que permanezcas a mi lado mientras lo doy. No me dejes caer ni sueltes mi mano porque yo jamás lo haré. Lo prometo.

Este chuzo estará abandonado hasta nuevo aviso. Un beso enorme a todos los que aún pasan por aquí.

9.29.2007

En Octubre se siente que llega Diciembre....

Quien lo diría, ya falta un día para que se acabe Septiembre, y haciendo un balance general de este mes en comparación con los otros, tendría que aceptar que mejoró en un 40% pero igual me pasaron cosas que no hubieran podido pasar en ningún otro mes del año; si ya sé, que bendita fobia con Septiembre, pero ni modo, cada quien tiene sus propios temores, y extrañamente ese es el mío. Ahora viene Octubre, que es la neta del planeta porque viene Halloween y el Cosplay de Otaklub. Y rulea más aún porque Diciembre está más cerca.

Admitámoslo, cuando empiezan los meses con BRE, es inevitable que todo el mercado gire en torno a las festividade decembrinas que ya casi ni se ven disfraces de halloween en las tiendas, ni calabazas, ni adornos, como en mi época...

Y admito también, que AMO Diciembre, que junto con Enero (My B-Day ^_~) Rulean a madres. Y obviamente yo no soy inmune a toda la mercadotecnia que hay por estas épocas, si alguna vez quieren probar si alguna publicidad, campaña o comercial funciona, pruébenla conmigo y verán XD.

En fin, el caso es que el jueves estaba con Carito (la que me habla en inglés) y me invitó un heladito en C&W, y después de dar vueltas por el c.c., me detuve frente a unos hermosos Renos que me miraban con ojitos de cómprame y me antojé. Sip, que raro no? Pero ya casi es Diciembre, es un peluchito kawaii, y lo quiero -_- Haré de tripas corazón para obtener uno U_U


Y me di cuenta con todo el cuento de los adornos, los árboles de navidad, las flores, las lucecitas, los papa noel, y la nieve artificial, de que pronto llegará mi época del año, la que me permite soñar en grande, la que me llena de alegría el corazón sin importar nada, la que me da ánimos para empezar un año nuevo y no desfallecer los 11 meses restantes.

Y como toda yo estoy llena del espíritu decembrino en pleno octubre, los dejo con mi cantante de Jpop favorita, cantando una de las canciones más hermosas para mi época favorita:



7.02.2007

Historias de Motel


Desde hace tiempo era costumbre verlos en aquel motel. No se sabe a ciencia cierta porque les gustaba tanto ese lugar en particular habiendo otros muchos alrededor con anuncios de neon azules y rojos mas llamativos y brillantes que el que tenía ese. Quizás el ya había estado varias veces allí y a ella no parecía importarle mucho. Llegaban en su carro, él pedía una habitación y ella se deleitaba obervando sus facciones duras, sus labios carnosos y su nariz perfecta.

Les gustaba pasar la mayor parte de la noche acostados, abrazados, mirándose a los ojos sin que nada más pudiera distraerlos; ella le sonreía y él le sonreía de vuelta y en toda la noche no necesitaban nada más. Ella lo acariciaba y él se estremecía mientras le juraba por lo más sagrado que estaba perdidamente enamorado, que su boca era una cosa deliciosa, que sus curvas lo cautivaban y que su corazón latía por y para ella, para nadie más.

Pasada una hora y media, a veces dos, el pedía la cuenta y ambos se vestían entre jugueteos y besos apasionados, entre caricias y te amos susurrados. Regresaban a su auto, el conducía sin poder ocultar la felicidad de tenerle unas horas a su lado, y ella, callaba todo el camino, mientras pensaba que ese hombre era lo mejor que pudo haberle pasado en la vida y apostaría cualquier cosa, a que después de él, no habría nadie igual o por lo menos, nadie que valiera tanto la pena o pudiera siquiera acercarse a lo que él representaba para ella.

Algunas veces, después de ir a buscarla en aquel semáforo donde ella siempre lo esperaba, llegaban al motel y se quedaban horas viendo el reflejo de sus cuerpos en el espejo. Hacían una hermosa pareja y lo sabían. Para ella, verse junto a el, era casi un retrato perfecto de la felicidad, de su felicidad; para él, era estar viviendo un sueño del que no quería despertar.

Esa noche, la noche que ella jamás podrá olvidar, estuvo a las 9:00 P.M. en punto, vestida de negro sólo para él, de pie al lado de aquel semáforo esperandolo llegar para ser feliz otra vez. El apareció puntual y esbozó una ligera sonrisa al sentir el aroma del perfume que tanto le gustaba y le alborotaba las ganas. Ella sonrió con picardía, lo hacía a propósito porque le encantaba seducirlo. Llegaron a su destino, y a diferencia de las demás noches, esa vez hicieron el amor como dos salvajes, sus gemidos eran tan intensos que temían pudieran escucharse en todo el lugar. Ella le enterraba las uñas al compás de sus movimientos, él no podía parar de admirar su cuerpo desnudo siendo penetrado con fuerza. Esa noche, probaron todas las posiciones que ambos imaginaron, y cada una era mejor que la anterior, o quizás todo era consecuencia de los sentimientos involucrados, quizás todo era consecuencia de su amor.

Llegó la hora de irse, él pidió la cuenta; ella se vistió rapidamente y lo abrazó por la espalda mientras él dejaba escapar una pequeña e imperceptible lágrima que removió con sus dedos antes de que ella pudiera darse cuenta. Subieron al auto. Esa noche él no sonreía como las otras noches, esa noche, ella sabía que el no iba a regresar. La dejó en el mismo semáforo y ella se despidió como siempre con un tierno beso en la mejilla, bajó del auto y observó como él se perdía en medio de la oscuridad.

Ella todavía lo espera cada noche de pie junto al semáforo, con la ropa que a él más le gustaba, oliendo a su perfume favorito, con la firme esperanza de que una de esas noches, su auto se detendrá justo en frente de ella, le pedirá disculpas por haberle fallado las noches anteriores y le dará un beso de esos que sólo el podía darle, un beso de esos que la llevaban a otros mundos, a otros lugares, un beso de esos que la llevaban directo a su corazón.

6.25.2007

Ya No

Ya no habrá más espera, mas anhelos o más sueños que giren en torno a tí. Ya no habrá mas noches sentada esperando a que un sonido me estremezca el corazón. Ya no habrá más historias de asaltantes que me persiguen donde tu eres el héroe que llega a rescatarme, ya no habrá tampoco esas historias de amor. Ya no habrá planes en una ciudad distante, ya no habrá lugares escondidos por recorrer, ni promesas perdidas bajo la oscuridad errante, ni gatitos que huyen para no volver. Ya no habrá canciones para cantarte, ni cartas perdidas en un cajón, ya no habrá más deseo que por un instante, haga palpitar más fuerte tu corazón. Lo único que queda son los recuerdos, de todo lo que quisimos y no pudo ser, lo único que queda son sentimientos revueltos, y fotos borrosas impresas en un papel. Lo único que queda son tus juramentos, de que te fuiste para no volver.

5.08.2007

I'm So F*cking Mean

Iba caminando por la calle, vi una flor que empezaba a crecer y decidí pisotearla sin compasión; si no lo hacía yo, probablemente alguien más lo haría. Pocos minutos después vi un perrito cojo, maltratado, quizás había sido atropellado por un carro recientemente, estaba olfateando algo cerca de una bolsa de basura, busqué a mi alrededor una piedra, encontré una mediana y se la arrojé con toda la fuerza que pude, atiné justo a su lomo, se retorció de dolor y se alejó cojeando; si no le hubiera pegado yo, el dueño de la casa lo hubiera apaleado hasta matarlo. Llegué hasta la parada de los buses, desafortunadamente el señor de la acera de enfrente logró cruzar antes de que un bus de Porvenir Paraíso lo arrollara sin piedad; que lástima, hubiera sido espectacular ver un accidente así en primera fila, la sangre hace que me den más ganas de lastimar.

Ese día hacía un calor de esos que me alborotan la maldad, sentir el sudor resbalándose por mi cuerpo, la ropa pegada, las aceras calientes y sin poder tomar algo para refrescarme, hace que sienta que estoy en la obligación de destruir, lastimar, maldecir, ofender y reir. Odio cuando esos niños mugrosos se suben a los buses a repartir sus dulces y sus cochinadas. Si les dices que no quieres nada te miran con odio, como si tu estuvieras en la obligación de mantenerlos o comprarles esas cosas de dudosa procedencia. Me alegré demasiado cuando el conductor del bus insultó a un escuincle de esos que quería subir a vender, no lo dejo subirse y lo mandó mejor a donde su mamá a que lo mantuviera o en su defecto, a que lo castigara por no haberle llevado nada de dinero.

Me bajé en la casa de ella. Muchas veces antes, iba con alegría a visitarla, me gustaba estar con ella, lo admito; por eso cuando empecé a sentir que me encariñaba, que mis sentimientos se tornaban limpios y puros, recordé mis verdaderas intensiones con ella. Sólo quería usarla mientras encontraba a alguien más. Ella me hacía compañía cuando me sentía solo. Me hacía reir y siempre estaba pendiente de mi y de mis necesidades y caprichos. Siempre que necesité una marrana ella estaba ahí. Desde que la conocí supe que podía aprovecharme de ella; era muy ingenua y crédula, por más que intentara aparentar todo lo contrario. Le mostré que podía confiar en mí y le abrí mi corazón. Así como siempre hago con cualquiera que pueda servirme para algo en especial. Ella me servía para hacerme compañía. Buena compañía.

Después de un tiempo empecé a hartarme. Se convirtió en una celosa, obsesiva y no pude controlarla. Se me salió de las manos. Cuando estaba con ella sólo quería desaparecerla de este planeta. Era verdaderamente insoportable tenerla al lado. Si la ignoraba, armaba escándalos y melodramas y me hacía pasar verguenzas frente a las demás personas que utilizo. La idea de ser yo, es aparentar que soy un buen muchacho, uno entregado, uno puro y limpio; si ella hablaba mal de mi, todos empezarían a dudar. Por eso, aquella tarde no dudé ni por un momento en sacarla de mi vida para siempre.

Pregunté por ella y me dejaron pasar, subí las escaleras y segundos después ya estaba en la puerta de su casa. Toqué con fuerza. En mi interior, deseaba acabar con eso rápido, deseaba con todas las fuerzas de mi corazón que ella me abriera. Y así fue. Cuando la vi, me miraba con cara de odio; haberla cambiado por una de sus amigas no le gustó para nada. Creo que debo pensar mejor como hago las cosas; ésto de herir a las personas por deporte tiene su ciencia, o eso es lo que yo creo.

La miré fijamente y apenas tuve oportunidad, estiré mi mano con fuerza. El golpe fue tan fuerte y certero, que atravesé su corazón, pude sentir como palpitaba en mi mano, las salpicaduras de su sangre en mi rostro me dieron un aire de felicidad que hace mucho no sentía. Estaba tranquilo, tranquilo y completamente feliz. Intenté sacar mi mano lo más rápido que pude, arranqué el corazón de su pecho con fuerza y lo miré por unos instantes. Luego lo arrojé frente a mis pies y lo pisoteé mientras su cuerpo inerte caía al suelo emitiendo un golpe seco.

-Lo lamento- Dije con voz suave. -Estabas arruinando mis planes. Si hubieras seguido siendo la misma ingenua y tonta, te hubiera conservado por más tiempo.

Para mi suerte, no había ni un alma cerca, todos habían desaparecido en el instante justo en el que atravesé su pecho. Que raro. Siempre que me salgo con la mía, nadie me ve. Es como si todos fueran borrados mágicamente de la escena. Así que salí caminando, ensangrentado, tranquilamente por la ciudad. Decidí irme caminando a mi casa, así podría por el camino pisar otra flor, pegarle a otro perro o tener la fortuna de ver como un bus de Porvenir Paraíso atropella a un peatón imprudente. Y reir. A veces me pregunto por qué hay gente tan ingenua. Tontos. ¿Jamás les enseñaron que entregar el corazón es de perfectos idiotas?...


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¿Esta versión de la historia te gusta?
Por fin descubriste quien soy de verdad.
O quien quieres tú que yo sea...

3.26.2007

Tengo un problema

YA NO
YA NO
YA NO
YA NO
YA NO
YA NO
YA NO

3.19.2007

Gatos

Happily ever after...

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Nop, en esta historia no... Que esperaban? Es MI historia. Lo cierto es que desde ayer me siento como si me hubiera dado un totazo fuerte al caerme de una nube, y ya saben lo que dicen, no? El golpe avisa. Lo extraño es que lo presentía, a pesar de todo me deje envolver por esos instantes en donde la fantasía se confunde con la realidad, y sólo ves rostros sonrientes, nubes de algodón de azúcar rosa, hipopótamos morados, y valles llenos de flores por donde corres y te acuestas mirando las nubes y buscándole distintas formas.

Y vaya que se sentía bien; fue una de esas veces en donde torpemente vuelves a creer y reunes esperanzas de donde ya no te quedan, y piensas que ésta vez todo será diferente, que al fin te pusieron delante el príncipe que necesitabas pero de la noche a la mañana te das cuenta que los príncipes NO existen, y lo más extraño es que eso también lo sabías desde antes.

Ayer me acordé que la vida te lleva del paraiso al infierno en un sólo parpadeo, pero yo decidí quedarme en ese instante, en ese pequeño instante en donde tienes los ojos cerrados, y no te dejas deslumbrar por las bellezas de la felicidad, ni derramas lágrimas al abrirlos y ver que ya nada está y que te quitaron todo de un sólo soplo. Me quedo en ese instante fugaz, en donde los sueños son como tu quieres pero sabes que no son reales, en ese instante en donde el mundo es perfecto pero palpable, en ese mundo donde sabes como volar y como regresar a la tierra sin caer y hacerte daño.

Ayer sentí como me arrancaron las alas que empezaban a crecer en mi, lo más irónico es que fue la misma persona que me las dió, quien me empujó al suelo y las arrancó sin compasión, las hizo pedazos frente a mis ojos llenos de amor y de ilusiones renovadas, y con ese acto cruel y despiadado, me recordó por qué había perdido todas las ganas de soñar y de creer, de esperar. La vida ha sido muy injusta, lo sé, pero tengo muchas cosas de las que estoy agradecida, también lo sé, no tengo por qué hacer de las cosas cotidianas una tragedia, lo sé. Pero de alguna manera tengo que canalizar este dolor que me mata aquí y ahora.

Había olvidado que con los golpes de la vida sólo puedes hacerte más y más fuerte, y olvidé también que poco a poco el dolor se va; pero si hay algo que sé con certeza, es que éste dolor es algo diferente, es el dolor de algo que pudo ser pero nunca fue, y no hay nada peor en este mundo, que arrepentirse de algo que se dejó de hacer por miedo o cabardía. Esta vez tampoco me tocó el final feliz, esta vez tampoco me tocó reir, no hay arcoiris ni cielo despejado, no hay flores azules, ni cartas de amor, ni siquiera hay abrazos, sólo remiendos de éste corazón que después de todo te hizo caso. Y ahora espero que regreses a mí, es lo último que se pierde, la esperanza, ya sabes el camino a casa, sólo espero que no sea tarde cuando quieras venir...

Nos vemos en otra vida, cuando ambos seamos gatos.

P.D. Quiero esta película T_T

3.01.2007

El Poder de La Palabra

Hace tres dìas estaba pidiendo un gato: Quiero un gato, uno bonito, uno pequeñito...
Llego del trabajo hoy y me encuentro un gatito color dorado y con ojos amarillos maullando en el patio de mi casa. Mi gato, pensé. Quiero quedármelo. Pensé en su nombre y en cómo iba a hacer para poder ciudarlo en la casa. Cinco minutos después me dice mi mamá que ella no quiere gatos en la casa, que lo saque a la portería para que los niños jueguen con el, que podré tener un gato cuando tenga casa propia y un sin número de peros que aún me molestan. Yo lo encontré, es mi gato!!! Quise armar melodrama, pero la verdad no estoy para eso...

Y así fue, quería un gato, lo tuve y lo perdí. Que poder tiene la palabra... Y yo sigo queriendo un gato...

Mi gato

Y hablando de palabras, hoy se fue Carito del valle y yo la recuerdo cantanto, porque me dejó muy triste para cartacho se fue... Te dije que iba a colocar esta canción, porque fue la última que cantamos juntas en nuestros ratos de ocio. Coloco la versión de Christian Castro para que el melodrama por tu partida sea completo.

Después de tí no hay nada, ni sol ni madrugadas. ^.^

Te voy a extrañar.


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