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11.30.2012

¿Eres tu o soy yo?

Hoy me he puesto a pensar en qué tan fácil nos resulta a veces (a unos más que a otros) hacer sentir mal a alguien. Y me he preguntado también si somos la única especie en la tierra que lo hace. No creo tener que buscar la respuesta porque pienso que es bastante obvia, y es entonces cuando lo que realmente me da tristeza es recordar lo mierda que puede ser la raza humana para con sus iguales; porque claro, en la raza humana NO TODOS somos iguales: Están los ricos, los de clase media, los pobres, los de clase media que se creen ricos y los ricos que se creen multimillonarios, los blancos, los negros, los amarillos, los inteligentes, los que no lo son tanto, los heterosexuales, los homosexuales, los cristianos, los musulmanes, los católicos, los protestantes, los que creen en el Monstruo del Spaguetti Volador, los que se burlan de esos últimos; los ñoños, los frikis, los otakus, los geeks, los que no tienen ni idea de la diferencia entre todos los anteriores; los ateos, los que son ateos pero creen, los que creen en el amor, los que no creen ni en su madre. Los que sueñan y los que esperan, los que se divierten destruyendo sueños, los que aman el futbol, los que no y así podría quedarme infinitamente escribiendo esta entrada. 

Y también existen los que muy seguramente entran a este espacio a criticar destructivamente o a burlarse. Esos últimos me dan igual. El punto es que hemos nacido con esas barreras y prejuicios, esas diferencias que en vez de enriquecernos como especie, han hecho que las diferencias sean mas marcadas y en muchísimos casos irreconciliables. Y que tristeza. Que tristeza que entre más tiempo pasa, la humanidad se vuelve más intolerante, más bélica, más egoísta y lo que me resulta peor, más indiferente. ¿Sabemos hasta dónde vamos a llegar? ¿Será que de verdad lograremos llegar a algún lado?

Aún me queda un poquito de fe en nosotros, en mi, en ti, en ellos. Muy, muy poquita. Porque a pesar de todas las cosas horribles que veo en televisión, en los periódicos y en internet, y a pesar de que en el día a día me tropiece con gente que desde el fondo de su corazón sólo reparte odio, envidia, amargura y rencor, sé que existe gente ejemplar, gente que lucha, que cree en nobles causas, que enseña, que ama, que ayuda, que construye para bien. Son pocos, lo sé, pocos al igual que mi esperanza, pero ya saben lo que dicen: La esperanza es lo último que se pierde.

Ojalá que en vez de estar haciendo chistes pendejos y fuera de contexto, la gente leyera más sobre las famosas profesías Mayas, o incluso, se detuviera 5 minutos a ver a su alrededor y reflexionar un poquito, a entender que debemos cambiar muchas cosas en este mundo pero que debemos empezar por nosotros mismos, porque si seguimos así, les digo de corazón, que lo mejor que le podría pasar al mundo, es que en serio se acabe. Porque esto es lo que resulta cuando me hacen sentir como mierda cuando empieza el último mes del temido 2012, porque así somos todos de vez en cuando.

8.05.2010

Las primeras veces

La vida está llena de primeras veces y como dicen por ahí siempre hay una primera vez para todo. Desde que me mudé a Santa Marta he tenido que pasar por muuuchas primeras veces en varias cosas de la vida cotidiana, como por ejemplo, vivir sola por primera vez, comer sola por primera vez, vivir en una ciudad diferente de Barranquilla, subirme en un mototaxi, hacer las vueltas del médico totalmente sola, "cocinar", pagar arriendo etc etc etc Sin embargo, todas esas cosas resultan super triviales para personas acostumbradas a hacer todo por si sólos, pero para mí no; para mi han resultado toda una experiencia de vida, un cambio, un proceso de "madurar" en algunos aspectos. Sin embargo, hoy también hice algo que nunca jamás en la vida había hecho, y me tocó hacerlo sola: Matar una cucaracha voladora!

Tampoco es como si odiara las cucarachas, simplemente me dan asco. Ya saben, son rastreras, tienen esas patas como peludas, se la pasan en la basura, se pasean por las cosas de la cocina y si uno se descuida hasta se te pueden meter en el oido! El caso, es que esta no era una cucaracha normal, era de esas que vuelan. La ví apenas entre a mi cuarto al llegar del trabajo, cuando voló del mueble del televisor a mi cama. Por un momento pensé dejarla ahí, y tenerla como huesped vitalicio en mi habitación. Pero al recordar el detallito del oído, lo único que se me ocurrió fue pedirle ayuda al hijo mayor de la señora de la casa que me respondió que era entomofóbico, o en palabras castizas: Cucarachofóbico, así que sin mas que hacer me dispuse a atacarla con Raid.

Después de un rato y al ver que ya la pobre estaba medio trabada, me dispuse a darle cacería con una escoba, tarea dificil porque trabada y todo, se me escapo un par de veces. Finalmente, cuando la tuve acorralada, no me quedó más remedio que estriparla con mi chancleta, CON-MI-CHANCLETA.... IUK... Esa también fue la primera vez que usé mis chancletas para esos menesteres tan desagradables. Pero logré mi cometido mientras el muchacho fóbico y yo gritábamos como un par de nenas de 8 años. Y hay que aceptarlo: Lo éramos!

Y fue hasta el momento en que la condenada cucaracha estuvo muerta patas pa' rriba en el piso que comprendí que ya no tengo a mi mamá ni a mi papá para que me defiendan de los bichos típicos que habitan las casas, y de todo el resto de "bichos" y "monstruos" que habitan en el mundo (en sentido figurado). Y de que hoy no era sábado, domingo o festivo para que mi novio me defendiera; y entonces, pucha, me caí de bruces contra las baldosas de mi cuarto y comprendí que sí, que a veces estoy completamente sola contra el mundo y no hay más nada que hacer.

Mientras vas creciendo en la vida, más primeras veces tienes que vivir, más primeras veces tienes que superar, así sea desde la muerte de un ser querido hasta matar una cucaracha sóla.; a veces es difícil, a veces no lo es tanto. Sólo espero que la primera vez que me toque matar una araña esté muy lejos, porque ya lo saben, soy aracnofóbica, pude combatir 6 patas y 2 antenas con veneno y una escoba, pero 8 patas y 8 ojos, no señor!!! Ahí si me toca hacer cambuche en la calle :P Ojalá algunas primeras veces, en especial las dolorosas, fueran tan fáciles, o menos complicadas al igual que la primera vez que nos toca matar cucarachas.

7.28.2010

La Máquina del tiempo...


Y aquí sentada mientras me ahogo en mi propio llanto como hace meses no lo hacía, encontré la oportunidad perfecta para volver a utilizar mi espacio para deshacerme de todas las cosas que estoy sintiendo. Hoy era un día nostálgico, se veía venir por el color del cielo esta mañana, por las gotas de lluvia y por las circunstancias.

La caminata hacia la planta mientras lo extrañaba con toda mi alma no era en vano. Los pensamientos dispersos, la búsqueda de fotos viejas, la lectura de viejos posts del blog, no eran otra cosa más que el anuncio de que pronto empezaría a recordar, a retroceder en el tiempo y a volver a tener miedo. La ventana del msn reclamándome cosas fue el ultimatum, lo que decía la ventana me causó uno de esos episodios que estoy teniendo a veces, de retroceder en el pasado, volver a sentir lo mismo y creer que se repetirá una y otra vez y jamás escaparé del ciclo que viví. Creo que algunos pedazos de la vieja Maya de este blog aún viven en mí y despiertan cada vez que algo nostálgico me pasa...

Tantas cosas me pasaron en tan poco tiempo, que al principio era casi imposible digerirlas, pero con el tiempo todo se ha acomodado en el sitio que debe estar, en el sitio en el que yo decidí que las iba a poner. A veces olvido que la realidad de las cosas es el hoy que vivo dia a dia, que lo único que tengo son mil recuerdos y mi presente, que mis planes podrán o no hacerse realidad, pero que existen mil posibilidades acechando, para bien o para mal. A veces me mato el cerebro pensando en como voy a decorar mi próximo apartamento, en cómo me sentiré en mi futuro trabajo, en como será una cosa o la otra, y me pierdo realmente de vivir el momento, de disfrutar la compañía, de agradecer por lo que tengo. De nada me sirve llorar por lo que pasó, de nada me sirve arrepentirme de algo que no puedo cambiar. De nada me sirve desperdiciar los momentos que paso al lado de los que más amo. Los planes del futuro, son sólo eso, planes; el amor, el cariño, el roce de tu piel, los besos de tus labios, la lengua fría de mi perrito, la nariz fria del tuyo, tu sonrisa, la felicidad de mis padres, la de mi hermana, las arrugas de mi abuelita, las canas de mi abuelo, esas son las cosas que tengo que distrutar hoy, las que recordaré mañana.

El resto lo iré construyendo como tenga que ser, como decida en el momento, mientras tanto, cada vez que me siente a recordar, cada vez que decida dar un viaje en la máquina del tiempo, usaré esos recuerdos para agradecer lo que tengo ahora, las oportunidades que tengo ahora, las personas que tengo ahora, porque las que ya no están, las que fueron y ya no serán, esas ya tienen un lugar especial en mi memoria y en mi corazón, aunque algunas veces sea un poco doloroso recordarlas, y aunque a veces sepa perfectamente que ya nada es igual...

7.08.2010

Soledad

Bitácora de la comandante Hotaru

Fecha Espacial: Año 3050 D.C.

Día 709

Es un aburrido jueves y sigo atrapada a bordo de Samar B100, una nave espacial puesta en órbita hace 709 días, 1 hora y 3 minutos con el fin de llevar personal especializado a una misión secreta para proteger los recursos vitales de la Tierra, los cuales han ido desapareciendo a lo largo de la historia y debemos intentar reproducir en planetas piloto para recrear condiciones favorables para la vida de la especie humana. Y pregúntenme si me importa.

A mí prácticamente me obligaron a subir a esta nave y aunque en ese momento pude haber dicho que no, creí que dejarme guiar por mis padres era una buena opción y acepté sin decir nada. Viéndolo bien, la culpa de que esté aquí es sólo mía. Mi estadía en la tierra hace dos años no estaba siendo del todo productiva y agradable, incluso, llegaba a pasar días enteros desesperada sin saber qué hacer y creo que las situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, o eso dicen.

En Samar B100 los días son eternos y las noches son extremadamente cortas. Supongo que para que nuestras vidas sigan siendo aburridas acortan el poco tiempo que tenemos para ser “libres” y huir de todo. Y la palabra “huir” se que suena exagerada, no hay a donde escapar a bordo de una nave espacial, y mucho menos podemos escapar de nuestros propios pensamientos, simplemente digamos que lo intentamos.

Lo sé, se que sueno un tanto infeliz, pero a veces lo soy. Y definitivamente la especie humana es incomprensible: Cuando nos falta algo, lloramos, pataleamos, maldecimos y reclamamos que nos hace falta, y cuando lo obtenemos, lloramos, pataleamos, maldecimos y reclamamos otra cosa que nos hace falta. No sé sinceramente para que tratamos de salvarnos, somos la especie más egoísta que habita el planeta tierra.

Aquí arriba todo parecía diferente al principio, cuando despegamos y nos pusimos en órbita todos éramos una familia, trabajábamos en equipo por un mismo ideal y la convivencia era lo mejor. La emoción del espacio exterior, de lo desconocido, hacía nuestros días un sinfín de posibilidades nuevas y experiencias únicas. Hasta que un día nos dimos cuenta de que todo en realidad era igual.

No voy a hablar de mis compañeros de viaje. No se lo merecen. Bueno, dos o tres son verdaderamente valiosos para mi estadía aquí. De resto no vale la pena. Igual que en la tierra. Cuando no estoy recibiendo quejas de que algún equipo está fallando, de que algún repuesto se está agotando, o de que hay innumerables fugas en algún lugar de la nave, me gusta mirar por la pequeña ventana de la nave y escribir en esta bitácora. Repito, cuando nada de lo anterior pasa, que se reduce a un 3.1% de mi tiempo. Y mirar por la ventana y ver ese pequeño planeta antes todo azul, me hace pensar. Me hace suspirar. Me hace llorar.

A veces no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, no todo lo que brilla es oro, recibes los que mereces, cosechas lo que sembraste, no hay lugar como el hogar y tu hogar es donde está tu corazón. Todas estas frases van y vienen en mi cabeza, la revuelven, la estremecen. El poco contacto con mis seres queridos en la tierra me fortalece, me llena de energía vital. Pero con el paso de los días se acaban las reservas de fuerza espiritual y cargarlas a veces es complicado por no decir imposible.

No puedo abandonar la misión. Eso lo sé. Tampoco es como si pudiera abrir una escotilla y tirarme al vacío, a la oscuridad, a la nada. No puedo dejar que mis no tan sabias decisiones arruinen las decisiones que están por venir. No puedo dejar que nada ajeno a mí entorpezca mi ser y mi determinación. Por eso decido escribir esto. Por eso decido ser valiente. Por eso decidió continuar aunque me cueste tanto.

Por eso cuando me siento así, como hoy, vengo a mirar por la ventana, a añorar, a esperar y construir. Porque mientras más tiempo paso en Samar B100, más anhelo estar en mi hogar, en casa…

6.10.2010

Yo también tuve 20 años

Confieso que me daba puro y físico pánico escénico ponerme mis tenis y subirme a la DDR Extreme del BV de la samaria yo sola. Pero lo hice. Al principio resulté un poco torpe porque tenía ratico que no juagaba y porque, debo confesarlo, me daba miedo y pena que la gente se quedara mirándome. Todo el camino hasta la máquina pasé convenciendome a mi misma de que tenía que hacerlo si quería empezar en firme la dieta que me he propuesto, no puedo seguir quejándome de que parezco una gorda incapacitada y no hacer nada al respecto, y ayer después de ver que la báscula que recién compre hace unas dos semanas en mi tan marcada obsesión con el peso maracaba 60 kgs dije: NO MAMES MAYA CHAN!!!!

Si, estoy gorda y lo peor no es eso. Lo peor es que también estoy vieja. De esto me di cuenta hace unos 20 minutos y les contaré por qué. Despues de jugar 6 canciones seguidas y estar medio emocionada porque, gorda y todo, aún puedo saltar, se me acercó una niña como de que se yo, 17 años, quizás menos y le metió varios créditos a la máquina. Yo toda orgullosa dizque bailando en Standard pensaba que ella me observaba y decía: Waooo esta "señora" baila full, seguí metiendo créditos y mamándome hasta el cansancio, cuando la niña esta se ha puesto a jugar conmigo: EN HEAVY. Aja. Hasta ahí llegaron mis sueños de gloria. Pero lo peor no fue eso. Lo peor fue cuando un amigo de ella, de su misma edad, tambien empezó a jugar y era de esos bien PRO. Nada que hacer. Y todo este cuento no es para decirles que estoy vieja y gorda porque me canso más rápido o ya no tengo los 53 kgs que tenía hoy en el video de la Inauguración de la planta donde trabajo. Todo este cuento es porque por primera vez en mis 27 años he sentido nostalgia.

Esa nostalgia que te agobia y te apachurra el corazón y hace que tu mente viaje a través del tiempo y la distancia y te haga sentir que realmente han pasado muchos años por ti. No se como explicar lo que sentí por un momento, cuando estos dos amigos estaban bailando en heavy y se movían al unísono, como unos pequeños robotcitos, como una extensión uno del otro, atrayendo la mirada de varias personas que se quedaban fascinadas con su sincronización. Y entonces me fuí a esa época donde ella y yo bailábamos igual, nos movíamos igual, nos reíamos, atraíamos gente y nos hacíamos equivocar solo para divertirnos. Donde inventábamos coreografías y mamábamos gallo mientras jugábamos pensando que eso nunca iba a acabar. Pero heme aquí, sentada frente a un pc de 1995, con un nudo en la garganta y ganas de volver a tener 20 años y volver a hacer estas cosas con ella.

No me malinterpreten, no cambiaría (casi) nada de lo que tengo ahora, ni de lo que he conseguido, simplemente hubiera deseado que esos momentos no se hubieran acabado. Pero no debería quejarme, los disfruté al máximo. Y quizás uno de estos días debería secuestrarla a ella y llevármela a jugar DDR al BV de Quilla, por los viejos tiempo, como antes. Ya no tengo 20 años, ni 21, ni 22. Tengo 27 y gracias a Dios he vivido muy bien todos estos años, y después de hoy con más razón lo haré. Porque lo único que tenemos es el presente, cada momento que disfrutamos, cada minuto que pasamos con las personas que adoramos, el futuro no existe aún y el pasado, ya pasó. Una parte de mi pasado fuiste tu, y todavía tienes un pedacito de mi presente. Gracias por los buenos recuerdos que todavía hacen que se me estremezca el corazón con imágenes como la de hoy.

Gracias Nats.

P.D. Aja, bajaré 5 Kgs y el DDR me ayudará. Ya verán :) Y ahora no me dará miedo jugar sola porque siempre puedo encontrarme con Rosa Angélica (la niña de hoy) y ver como se burla de mi edad y mi torpeza jugando ^^

4.08.2010

Karma

Hoy tengo esa necesidad imparable de sentarme a escribir y desahogarme, ya saben, la razón fundamental por la cuál tengo abierto todavía este blog. Hoy mas que nunca siento esas emociones encontradas dentro de mi cuerpo, que hacen que me hierva la sangre y que no pueda parar de mover los dedos sobre las teclas del computador. Siento que me puede dar algo si no escribo nada, y lamento que no sea algo más agradable.

Digo, tampoco es como si estuviera triste o algo parecido, son sentimientos encontrados, rabia, impotencia, preocupación, mal genio, valemadrismo e importaculismo selectivo, pero supongo que son causa del stress, el pechiche que me da estar sola en la samaria y las malas decisiones que toma uno en la vida y las consecuencias que hay que afrontar debido a esas malas decisiones. Y es en ese momento en el que pienso en el karma, algo que uno siempre relaciona como ese peso que recae sobre uno al obrar de una manera poco favorable en la vida. No creo, y estoy segura, de que el karma esté necesariamente relacionado con las cosas negativas, simplemente creo que está relacionado con el fenómeno de Causa y Efecto: Toda causa o razón en esta vida tiene un efecto inherente atado a ella, simplemente debemos afrontarlo como se merece, y no, no es nada fácil, y ahí es donde viene todo el rollo del asunto.

Se preguntarán porque estoy filosofando sobre el karma y estas cosas, pues es precisamente por eso, porque en algún momento de la vida tomé decisiones que me han representado cierto grado de sufrimiento y claro, satisfacción. Ciertas decisiones que han partido la historia de mi vida en dos y que han marcado mi existencia en este mundo desde ese día para siempre. Decisiones que aún hoy defiendo con orgullo a pesar de todo esto, y que si me preguntan si volvería a tomarlas, de corazón respondo que si. Pero pucha, que difícil defender nuestros ideales, que difícil tener que tomar decisiones sin lastimar a alguien y que difícil ser feliz. Pero yo pregunto, ¿Será en serio tan difícil serlo? O será que nosotros mismos somos los que nos ponemos los baches en el camino, nos atormentamos pensando en los demás y nos damos látigos creyendo que nuestras decisiones por no hacer feliz a todo el mundo, fueron incorrectas? Pues NO.MAMEN. A mí nadie me dijo que yo nací, crecí y vivo en este mundo para estar complaciendo a los demás, para hacer su voluntad y para hacer cosas por otros que yo misma no quiero hacer. Soy un ser pensante, capaz de tomar decisiones que no afecten a terceros, en la medida de lo posible, y capaz de aprovechar el poco tiempo que me pusieron aquí haciendo lo que es mejor para mi y lo que me hace feliz.

No quiero sonar egoísta, no quiero sonar imponente, no quiero sonar inhumana, pero la vida es una sola y es corta, muy corta como para preocuparnos por el que dirán, por el cómo se sentirán o si estarán de acuerdo conmigo, porque al final de cuentas, es uno mismo quien carga con las consecuencias de sus actos, nadie más estará ahi para ayudarte, y siempre habrá alguien que dirá, te lo dije. Todos labramos nuestra vida de la forma que queremos, que nos parece correcta y de la forma en la que nos sentimos felices, y las personas a nuestro alrededor también lo hacen. Es muy fácil llegar y cuestionar las decisiones de alguien más y pensar que son incorrectas si nosotros así lo creemos, pero es su vida, es su forma de vivirla y debemos respetarla. Lo que digo es vive, y deja vivir, nada se gana guardando resentimientos y nada se gana sufriendo por alguien mas, o sufriendo al lado de alguien más.

Y personalmente, con respecto a sufrir algunas cosas para ser feliz, vale la pena, totalmente, porque nada causa mas satisfacción que conseguir algo por lo que tanto has luchado. Y una última cosa, un consejo que me dió la persona más importante que tengo en mi vida, después de mi flia, se los dejo porque sé que a más de uno le hará bien:

"Alejate de lo que te haga mal. La vida es muy corta para andarse amargando. "

P.D. No.Mamen.
P.D.2. Felicítenme! Llevo 3 años con mi novio hermoso!!! Y vaya que ha sido difícil a veces, pero creen? Ha valido la pena :) y no importa nada más :P

4.06.2009

Changing

8 Meses y yo:
- Como sola sin pensar que doy lástima.
- Tengo en mi ropero blusas de miles de colores además de las negras.
- Estoy a cargo de 5 personas y no me va nada mal.
- Estoy aprendiendo a ser más fuerte y pensar positivo todo el tiempo.
- Me consiento más.
- Canto más a menudo.
- He engordado.
- Me defiendo sola en casi "toda" la ciudad.
- Monto en moto todos los días, 3 veces al día.
- Quiero un poquito más a Santa Marta y sus hermosos paisajes.

- He conocido bichos nunca antes vistos.
- He vivido sin TV Cable.
- He leído más libros.
- Pienso hacer ejercicio y dejar de comer chucherías U_U
- Escribo menos cosas tristes en el blog :)
- Me gané el concurso Levi´s Be original en la categoría texto, DOS VECES!!
- Le presto dinero a la flía.
- Tengo mejores relaciones con mi familia en general!
- Me siento realizada y feliz.
- Tengo planes de viajar y conocer los lugares que siempre he querido!

2 años y yo:
- Ya no uso mi buzo horrible (Solo cuando voy en las Berlinas porque si no me congelo)
- Me siento más segura de mí misma.
- Hablo más que antes.
- Ya no soy tan introvertida (Si!! lo era!!! Y que!!! O.o)
- Creo más en mí.
- Tengo el ego como 6 puntos más arriba.
- He aprendido a valerme por mí misma pero sin rechazar ayuda de los demás.
- Abrí el corazón y fui sincera.
- Sonrío muy a menudo.
- No me arrepiento de nada ni me quedo estancada en el pasado (Aunque esto me da problema algunas veces T.T)
- Soy menos ingenua pero igual de noble.
- Me quiero mucho!!
- Lo amo el doble!!!! (w)^o^(w)

Ven? Después de la tormenta, llega la calma... Aunque las aguas mansas me asustan también. Pero bueno, ya era hora o no? :) Además, ahora quién me quita la confianza en mí? xoxo

P.D: Lo de ñoña y Otaku no se quita eh!!!

10.03.2008

Without a Name...

Creo que en estos días se me han alborotado un poquito las ganas de escribir aquí pero no he podido principalmente por dos razones: No tengo inet en mi casa y no tengo tiempo ni privacidad en el job como para ponerme a escribir aquí. Así que como podrán imaginarse, me tocó venirme al café inet mas cercano, lo cuál se resume en un cuarto (o cuartucho) con 6 o 7 pc's todos amontonados, al lado de gente ruidosa y niñitos cansones. Por lo tanto, no puedo escribir como quisiera porque soy de esas personas que necesita un ambiente agradable o por lo menos un ambiente un poco tranquilo para escribir y este, sin lugar a dudas, no es el sitio adecuado.

En fin, después de 2 meses de confinamiento a esta ciudad (exceptuando los fines de semana, porque si no me devolviera a Quilla, les juro que me moriría del aburrimiento, el pechiche y la mamera extrema) he comprendido o más bien, aprendido muchísimas cosas que vale la pena dejar por escrito. La primera es importantísima: Santa Marta me da de comer. Para que me entiendan; me la pasaba quejándome de esta ciudad (y aún lo hago aunque en menor medida) y no estaba apreciando lo que ella me estaba ofreciendo (o sea, trabajito, sustento y principalmente, conocimiento), así que después de estos dos meses conviviendo con los samarios y sus edificaciones de principio de siglo por tooooodo lado, descubrí que en serio debía apreciarla un poco más. Sólo un poco, porque me vale gorro lo que los demás opinen, a mi me encanta Barranquilla, con sus edificios, sus arroyos, su gente que no sabe manejar y su basura que huele a naranja podrida XD.

Con respecto al job he aprendido cosas como que por ejemplo, SIEMPRE, negrita, mayúscula y subrayado (les debo el subrayado que no se como ponerlo en el editor de esta vaina) voy a encontrar gente inmamable que se cree más que uno y que no pierde oportunidad para dejarte como un idiota; gente que tienes que soportar a las buenas o a las malas. Pero también hay gente hipócrita que te sonrie cuando te ve y por detrás habla pestes de ti (no tengo que volver a repetir lo mismo de un post pasado, o si? X_x) Y también existen los Argentinos.... Y ustedes se preguntarán que orto tienen que ver los argentinos con el job... Pues bueno, uno de esos entes está haciendo unas pruebas en la empresa donde trabajo, y adivinen quien tiene que aguantárselo todo el día? Si!!!! Adivinaron.... Yo mera.... La verdad, no es tan malo... la cosa se complica cuando se le sale lo argentino, o sea, el 92.36% de las veces. Casi nada, no? Y me dirán que generalizo, pero me vale madres, estoy casi segura de que la mayoría son unos engreídos, creidos, inmamables, presumidos, groseros y obstinados de mierda. Éste se podría decir que tiene mas de grosero que de cualquier cosa, y la verdad no debería de darle mucha importancia realmente, pero bueno, hoy me hizo ciertos comentarios que me dieron rabia extrema, y como tengo este blogcito para desahogarme, adivinen....

En fin, la verdad, viendo las cosas desde la mejor perspectiva que puedo encontrarles, he aprendido mucho con el argentino de mierda, la probabilidad de que tenga que verlo otra vez es como del 40% y se va la otra semana para su país que tanto extraña.... So, estaré tranquila otra vez y olvidaré estas palabras que hicieron que me hirviera la sangre: "Sho todo lo voy a hacer con L. mañana, así que a tí no te necesito para una mierda, mejor no vengas mañana, o si vienes, entonces nos traes un poco de agua, un tintico o que se sho" No exagero. Fue literal. I mean It. I hate him. Y no, no fue bromeando, fue con esa estúpida sonrisa con la que te dicen las verdades disfrazadas de mamadera de gallo. En ese tono que detesto. Y claro, lo dijo porque como soy nueva en lo que estoy haciendo y no tengo mucha experiencia, a veces no puedo solucionarle sus dudas. Lo único que he hecho con él, es treparme cual mico a mas de 2 metros de altura para probar instrumentos, recoger los desórdenes que hace a cada rato, trabajando cual hombre (sin ánimo de ofender a las mujeres) para dar la talla, sudando a cántaros midiendo cosas, soltando bridas, midiendo tensión, partiéndome las uñas, ensuciando la ropa de óxido, pintura, mugre etc etc etc. Claro, es que yo no le sirvo para una mierda al boludo ese. Pero bueno, como me dijo un compañero de trabajo: No le pares bolas que a él se le olvidó cuando no sabía nada y lo llevaron de la mano para que supiera todo lo que sabe ahora.

So, mañana quizás se me pase la soberbia, y sólo quede para la posteridad esta entrada llena de rencor contra los argentinos de mierda. Pero a quien le importa!!! Mañana es el día que más espero de la semana!!!!!! Y mi novio viene mañana a visitarme, así que el che se puede ir por un tubo de esos de los que transportan methanol... blehhh...

Por cierto, quedé de finalista otra vez en Levi's!!!!! Así que esta vez, los que voten, avísenme, para darles alguna prenda, porque la vez pasada se las quedé debiendo.

En fin, los dejo, porque este cafe me está estresando... ODIO que me digan señora.... LOL

Ahí se ven...

7.24.2008

Partir...


Mi mamá a veces hace una arepita con queso y mantequilla deliciosa. Me la como calientica con un pocillo lleno de agua de panela caliente por las noches. Mi perrito se sienta al lado mío y espera ansioso su pedacito de arepa; al parecer, tambien es de su comida favorita. Por las mañanas me despierto calientica en la cama, con mi sábana de pooh y rodeada de mis peluches. Lo primero que veo es a mi perrito subiéndose de un brinco a la cama para que le haga pechiche. Bajo a la cocina y encuentro un vaso de jugo bien frío, algunas veces es de Guayaba (mi favorito), otras veces puede ser de Mora, Naranja o Tomate de árbol.

Aunque organice mi cuarto y lave mi propia ropa, es bueno saber que en la casa encuentro todo lo necesario para poder hacerlo, como por ejemplo jabón y lo más importante: un patio donde colgar la ropa para que se seque. Creo que otra de las maravillas que adoro en mi casa es el clóset. Sip, leyeron bien, el clóset. Me gusta tener la ropa organizada, bien colgada para que no se arrugue, los zapatos en parejas en su puesto y todos mis accesorios con las cremas, los perfumes y demás implementos de aseo debidamente organizados en su lugar. Lo admito, soy medio maniática con eso.

Tengo conexión de banda ancha y televisión con 108 canales de los cuáles sólo veo 5 o quizás 7. Si tengo hambre, bajo las escaleras y saco lo que encuentre en la nevera. Si estoy aburrida, llamo a mis amigos y vamos a jugar DDR al Buenavista. Si me siento enferma, mis papás y mi tía J, me atienden y me consienten. Si tengo calor, simplemente enciendo el abanico.

Y se preguntarán por qué les estoy haciendo un resúmen de mi vida tan pero tan afortunada. Pues bien, algunos ya saben que parto a vivir "semi sola" en otra ciudad. Y hoy me dí cuenta de todas las facilidades que tengo y de las que estoy sumamente agradecida. Pero lo más importante es que me di cuenta de que no voy a extrañar estas cosas más de lo que voy a extrañar a la gente que me rodea a diario.

No tendré televisor con tv cable, ni conexión a internet, ni un clóset para colgar la ropa (a menos que consiga un cuarto que si tenga porque en el que voy a quedarme, no hay U.U), pero nada de eso será comparado a las mañanas en las que el desayuno sea un vaso de yogurt con zucaritas o un jugo de caja, en el almuerzo tenga que ir a un sitio a comer sola (aquellos que me conocen, saben que me entristece ver a alguien comiendo sola, ahora imagínense yo haciéndolo) y por las noches, cambie la arepita y el agua de panela por una pizza con coca cola.

Y si bien, todo esto es soportable, porque ya lo viví el año pasado cuando me fuí en Diciembre (el mes que mas adoro pasar en mi casa) para Cartagena; lo único que verdaderamente me hizo derramar una lágrima y me partió el corazón, fue escuchar a mi hermanito decir lo siguiente:

Punci: ¿Maya, entonces no vas a ver como obtengo mi nuevo cinturón en Taekwondo?
Maya: ¿Cuándo es?
P: La otra semana, o la otra de más arriba.
M: No puedo punci. *Negando con la cabeza lentamente*
P: ¿Y por qué tienes que irte a trabajar?
M: Porque necesito el dinero....
P: ¿Y por qué tiene que ser allá?

Yo no respondo, lo miro fijamente y él pone carita de tristeza, se voltea y a mí se me sale una lágrima, igual que ahora que escribo esto. Y entonces entendí que puedo sobrellevar cualquier cosa, puedo dormir en un colchón, puedo desayunar jugo de caja por todo un mes, pero lo único que me va a doler realmente, es perderme los logros de mi hermanito, que es como hijo; no estar para él cuándo me necesite, no tener a mis amigos para pasar el rato y sentirme acompañada, no ir con mi mamá a hacer todas las vueltas, y claro, no hacer zapping un miércoles por la noche con la persona que más amo en este mundo.

Mi vida está llena de cosas que me la facilian, de comodidades que me hacen la vida fácil y llevadera, pero si no fuera por las personas que me rodean, yo sería una persona muy triste. Y de verdad, puedo perderme la rumba de fin de semana, o la película en estreno, pero perderme el exámen para cinta amarilla de mi hemanito jamás, y si me lo pierdo, me dolerá toda la vida.

P.D. Ya lo sé, tampoco es para tanto, como dijo el señor Turin: No me voy para la china. Pero de verdad que dejar de ver a un hijo es cosa seria...


P.D. 2. La imágen es de aquí.

7.04.2008

Cuando era una niña

Recuerdo casi todo lo que hacía cuando era una niña pequeña. Me gustaba esconderme debajo del mueble grande de mi abuela a comerme las mortadelas o los dulces que sacaba a hurtadillas de la tienda. Como era tan delgada y pequeña, nadie podía verme y yo me deleitaba con los pasabocas mientras observaba los pies de mis tios y mis abuelos y aveces, las patas de los perros que andaban de aqui para alla olfateándome.

También recuerdo que nunca nos perdíamos los estrenos de las películas de Disney. Siempre íbamos, mi tia M., mi mamá, mi hermana, mis dos primos y yo. Era algo tan sagrado como la religión, igual que las largas filas en el cine Metro a plena luz del día, porque si uno quería ir a cine de 4 p.m., tenías que llegar tipo 1 p.m. para poder tener un asiento que valiera la pena. Nada de compras por internet, ni de llegar 5 minutos antes y conseguir buenos puestos porque están numerados. No señor, nosotros hacíamos la fila, bajo el inclemente sol de Barranquilla y rodeados de vendedores ambulantes que hacían su agosto en cualquier mes.

Y como no recordar la famosa Ciudad de Hierro. Todos los años, en el mismo lugar, con las mismas atracciones y los mismos vendedores afuera esperando ansiosos a sus clientes. Para mí, no había época más feliz que cuando me enteraba de la llegada de toda una ciudad llena de juegos y dulces y diversión para mí. El ritual se repetía, pero esta vez, hacia un mundo diferente. Un mundo lleno de risas, y animales de peluche que se ganaban con rifles o bolas de caucho; un mundo lleno de manzanas de caramelo, algodón de azúcar y magia, montones y montones de magia, toda junta en ese lugar para hacerme feliz.

Ayer volví a la ciudad de hierro, como hago todos los años desde que tengo uso de razón. Me encontré con las mismas atracciones oxidadas con el tiempo, con atracciones "nuevas" a las que nunca me subo, y con atracciones cerradas por reparación. Reparación un Jueves por la noche. De cualquier manera no fue lo mismo, no sentí la misma magia y mucho menos la misma felicidad. No sé si fue por la compañía, no sé si fue porque estaba casi vacía, no sé si fue porque me hago... como decirlo sin que me aterre... si, eso es: me hago mayor. No sentí la misma emoción de cuando era niña y tampoco había algodón de azúcar.

Sin embargo, cuando estaba a punto de partir, miré al cielo y las ví: Unas burbujas de jabón enormes sobrevolando mi cabeza, reflejando miles de colores sobre el cielo oscuro, y dos niños jugando con su padre a atraparlas y explotarlas en el aire, o simplemente dejarlas partir. Y fue entonces cuando entendí, que quizás esta vez la ida a la ciudad de hierro no fue lo mejor y que quizás si es cierto, me hago mayor; pero también me di cuenta que ahora encuentro magia y felicidad en otras cosas, cosas menos asombrosas y con menos luces de colores, cosas como sujetar tu mano con la mía y sentir tu respiración en mi oído cuando te quedas dormido a mi lado...

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