Y entre otros sueños comunes de gente normal también encontramos muy común querer viajar a Japón. Algo realmente complicado, pensé en algún momento; sin embargo, no lo fue. Admito que al principio le tenía muy poca fe a poder lograrlo, pero gracias a que cuento con el mejor compañero de aventuras, pude programarme junto a el y el resto es historia.
¿Alguna vez han sentido que están teniendo un sueño único, increíble, donde pueden ser lo que siempre han querido, donde se sienten en casa y del que no quieren despertar jamás?. Así me sentí yo mientras estuve allá, y no, no me quería regresar a esta realidad desde donde les escribo ahora. Pero regresar no fue tan malo, me dio una nueva meta, un nuevo sueño: Volver a Japón!!!
Desde qué llegue al aeropuerto de Narita me sentí en otro planeta, literalmente. Uno se imagina que las cosas serán diferentes, pero no podíamos dejar de sorprendernos. Primero que todo era enorme, mucha gente, los avisos en japonés, cosas desconocidas, gente amable, calor. En fin, desde el principio la aventura es única! Unos minutos después ya teníamos conexión a internet con nuestro modem wi fi inalámbrico que reservamos por internet y que nos permitió estar conectados en todo momento y hacer uso de Google maps, Google drive, 4sq y demás aplicaciones que en estos tiempos le facilitan a uno la vida. Luego de cambiar nuestros pases para el shinkansen, lo más increíble fue viajar desde Narita hasta Tokyo en un tren bala. Recuerdo cuando llegamos a la estación de Tokyo y quedamos anonadados! Primero que todo, yo nunca había estado en una estación de tren, metro, ni nada parecido, y segundo: era gigante!!! De ahí en adelante podría sinceramente escribir un libro con mis impresiones y se aburrirían, por eso voy a dejarles un pequeño recorrido visual día a día con los sitios a los que fui y mis impresiones puntuales de cada uno. Comencemos por Tokyo, la primera ciudad que nos recibió llena de gente, luz y color!
Día 1. Museo Ghibli - Tokyo Tower - Roppongi - Odaiba















Si, algunas cosas pueden mejorarse, otras simplemente ignorarse, pero hoy es esa de unas noches en que me toca gritarle al mundo que estoy mamada para no estresarme más. Mañana será otro día y con suerte me hartaré de cosas nuevas y estas quedarán atrás :) 
