Esperar es de las peores cosas que el hombre se ha podido inventar. Esperar que el número que uno compró en el baloto sea el ganador, esperar que suene el teléfono y sea una buena noticia, esperar que algún día te den una oportunidad, esperar que alguien haga algo lindo por ti, esperar, esperar, esperar. Incluso, esperar de uno mismo resulta doloroso. Y todos estamos acostumbrados a esperar que las cosas pasen porque si, porque la voluntad del universo así lo quiere, porque alguien más hará las cosas por mi, porque al parecer algo tiene de enigmático esperar que a todos nos llega a gustar en algún momento.
Hasta que llega ese día en el que esperaste tanto y lo que anhelabas nunca sucedió, esperaste tanto que no obtuviste lo que querías. Esperaste hasta que te hiciste viejito y ya no podías hacer nada mas que esperar. Por eso no quiero esperar, quiero muchas cosas en este mundo y tengo que aprovechar mientras tenga vida para obtenerlas, porque si he aprendido algo en mis casi 30 años de vida es que no siempre vale la pena esperar. A veces es mejor arriesgarse, aunque parezca una locura, a veces es mejor amarte a ti mismo, antes que esperar que alguien te ame, a veces es mejor cuidarte tu mismo, darte gustos tu mismo y ganarte las cosas por tus propios méritos.
No pienso que no sea bueno que alguien te ame, te ayude, te de oportunidades, te comprenda o que simplemente esté ahí para ti. Lo malo es que la mayoría de las veces, asumimos o esperamos que todos lo hagan o que todo se dé tal cuál así como nosotros querermos. Es difícil, lo sé. Tal vez esté equivocada, quien sabe. Lo único que se es que para vivir feliz, como bien lo dijo Shakespeare, es mejor no esperar nada de nadie, simplemente porque esperar siempre duele.
P.D. Por aquello de los derechos de autor y demás, aclaro que la fotico del osito no es mía, la saqué de aquí. Obviamente todas las absurdas ideas son mias mias de mi autoría y propiedad.
Todo es diferente. La gente no es la misma, unos llegaron y se fueron así como vinieron, unos llegaron, comentaron y también se alejaron, otros siguen silenciosos esperando que me acuerde llener este pequeño espacio con sueños, ilusiones, llanto o tal vez canciones, o quizás alegrías, nuevos retos, chistes u oraciones. No me olvido, no me resigno, no pongo mucho empeño aunque a veces quiero, pero aqui sigo, no me he muerto, sigo viva. Viva y feliz, viva y con problemas, como siempre, viva y respirando, soñando y sigo y sigo aguardando. Nunca pierdo la esperanza, nunca pierdo las ganas, ni mucho menos la fe. Nunca pierdo las letras, las llevo conmigo en mi corazón, las llevo en forma de canción, las llevo en mi mente, indelebles. Por eso hoy saco 5 minutos de mi tiempo relativo, eterno y efímero, para recordarles que aqui estoy, y aquí me quedo, que aunque esta ventana tenga decoración diferente por dentro, lo que ustedes ven sigue siendo lo mismo. Todo es nuevo, diferente, no lo entiendo, pero estoy dispuesta a volver a explorarlo porque nunca he dejado de amarlo, las letras hacen parte de mi, me dominan y no puedo sin ellas vivir.
Por aqui, por allá, trataré de pasar y nunca olvidar que este es el hogar en el que siempre quiero estar.
Estas pecas me parecen a veces un poco coquetas, sinceramente a veces no me gustan, me asustan, esconden mis ojos pero no lo que hay en ellos. Estas pecas me pertenecen y aunque a veces no me estremecen, me enternecen. A veces pienso que si no las tuviera, me sentiría desnuda, frágil, igual al resto de rostros que veo por ahi. Estas pecas me diferencian, me hacen única, especial, tímida, sexy, interesante, y estas pecas que a veces no puedo esconder, que no me salen en la espalda para gustarle más a él, estas pecas son mías, no escogí nacer con ellas, pero están aquí para recordarme todo lo que soy, muchísimo más que estas hermosas pecas...
A veces me pregunto si tener miedo es malo. O quizás es bueno. No lo sé. Confieso que algunas veces por las noches tengo miedo. Miedo de estar sola, miedo de fracasar, miedo de tener que quedarme aquí, miedo de algunas personas, miedo de perder el rumbo, miedo de perder mi felicidad. Y a veces, todo el miedo es más grande que yo.
Siempre intento alejarlos, pero el miedo llega cuando menos me lo espero, cuando se asoma este poquito de vacío que aún tengo en mi interior y que no he sabido llenar. A veces tengo miedo, miedo de aferrarme a Él y de repente enterarme de que es también un vacío, un producto del miedo.
A veces tampoco me importa, a veces le hago frente, me aferro con locura, decido luchar, decido creer en mi, en Él. A veces sus abrazos desvanecen todo, a veces sus besos ahuyentan los demonios, a veces las demostraciones de afecto ganan la batalla y los miedos se van.
A veces regresan con la indiferencia de la gente, con la falta de oportunidades, con las derrotas, los fracasos. A veces el miedo llega sin pensarlo, justo en ese momento, en este, cuando me invade la soledad.
Quizás el miedo no sea bueno ni malo. Simplemente es una prueba que todos tenemos que superar...
De lunes a viernes se me pasa la vida y no me doy cuenta. Mientras viajo de un lado a otro en esta rutina en la que estoy inmersa, a veces parece que voy perdiendo pedazos de MI corazón.
De lunes a viernes no estoy ni dormida ni despierta, simplemente voy vagando de un lado a otro hasta perder la razón. Y aunque a veces se me da por alzar la mirada para buscarte, lo único que encuentro es ausencia y resignación.
De lunes a viernes me falta alegría, me sobra el anhelo, me sobra ilusión. Vivo por tus besos, tan suaves y tersos, por tu gran locura y tu inmensa pasión.
De lunes a viernes me muero un poquito, a solas y a oscuras, tan lejos de ti. Pero toda la fuerza, me llega de golpe el fin de semana, se alborotan las ganas, recupero el aliento, siento que todo lo puedo, que firmemente puedo resistir.
Hasta que llega el lunes y te extraño, mi vida, ni hablar del martes que me llena de melancolía, los miércoles demoran, tan tristes que lloran, los días felices tan sólo se añoran.
Llega el jueves tan lento trayendo recuerdos y un poquito de esperanza me acerca más a ti. El viernes no pasa ni un solo momento de todo mi tiempo en que no piense en donde estarás. Y así sin palabras, aparece galante, airoso y triunfante, uno de esos días por los que mataría, uno de aquellos en donde no existe ni espacio, ni tiempo, donde sencillamente, soy muy muy feliz.
De lunes a viernes me paso la vida, me quedo dormida, esperando al príncipe que con un beso me devuelve la vida y me recoge uno a uno todos los pedazos de SU corazón.
Se pueden acabar las palabras, incluso sabiendo que allí escritas duran para siempre. Se pueden acabar las secuencias de imágenes que alguien más hizo de su representación de aquellas palabras. Y aunque perduren en la memoria y puedan repasarse una y otra vez, ya no habrá ese sentimiento de emoción que produce la espera de algo que se quiere con tantas ganas.
Muchas cosas podrán haberse acabado; incluso para muchos, una parte de nosotros quiso extinguirse también. Pero no permitamos que se acaben también las experiencias, el camino recorrido, todo lo que juntos vivimos y aprendimos. No permitamos que nos roben la inocencia, que nos trunquen el camino y que todo lo que hemos construido se vaya a pique. No permitamos que los sueños se esfumen, que la ilusión desaparezca. Es más fácil cerrar los ojos para ver que dentro de nuestro corazón, la MAGIA aún no se ha ido.
Gracias por todos estos años de hechizos de alegría, pócimas de amor y ternura, maldiciones contra el odio y el temor...
Yo no sé exactamente en que momento me pasó todo esto. Mi vida ha cambiado radicalmente y ahora me encanta ser feliz. No estoy diciendo que no esté triste algunas veces, porque si la vida fuera felicidad todo el tiempo, uno no aprendiera a valorar las cosas que alcanza después de haber sufrido tanto.
Y aquí estoy... Con esto en la mano:
¿No lo pueden creer? Yo tampoco. Hoy ha sido el día más raro de mi vida pero al mismo tiempo el día en que mi esperanza ha ido en aumento, en que mis lágrimas han sido completa y absolutamente de felicidad. Hoy ha sido el día en que me dí cuenta de que crecí y de que me gusta la persona en la que me he convertido. Hoy ha sido el día en que todas las tristezas, miedos y frustraciones del pasado, han dejado un fruto que estoy recogiendo. Hoy ha sido el día en que más feliz me he sentido por haber luchado por él, casi hasta el cansancio. Hoy ha sido el día en que "Te dije que eras para mi, lo se en el corazón" ha rodado por mi cabeza como pensamientos que van y vienen, como hechos que te quedan para demostrar que alcanzar la felicidad no es fácil pero tampoco es imposible.
Estoy profundamente enamorada. Estoy viviendo un sueño y no me cambio por nadie. Y seguiré adelante porque mi amor es infinito así como mi fe y mi confianza. Porque lo amo como no habia amado a nadie más. Porque es mi mejor amigo, mi compañero fiel, mi complemento. Porque es mi alma gemela, la que Dios quizo que fuera mi esposo. La que pasará el resto de su vida conmigo, amándome plenamente como yo a él.
Soy feliz y aunque asustada, aquí sigo, aquí me quedo, porque aunque al ser feliz te cuesta escribir, no podía dejar de contarle esto a mi diario y a esas personas que me han acompañado aqui durante largo tiempo y se han vuelto mis cómplices.
Gracias por todo, gracias a todos, y gracias a ti!
Este es el video de mi propuesta de matrimonio, lo proyectaron en una sala de cine anoche... Casi muero... http://www.youtube.com/watch?v=kCNX6L_r_4I
Hola Tú! Se que muy seguramente te estás sintiendo bastante sola y sientes que las fuerzas se te acaban de a poquito, así como se van acabando poco a poco los días que le quedan a este año. Tranquila, si no te sintieras así, probablemente yo no estaría escribiendo esto o ni siquiera estuviera posteando en el blog. Pero aquí estoy para decirte que puedes llorar, patalear y sentirte mal, no pienso detenerte, te conozco perfectamente y sé que es una forma de desahogarte, y como te conozco aún mejor, te estoy escribiendo esto aquí, porque sé que probablemente algún otro día, cuando estés mucho mejor y leas post viejos, así cómo sé que te gusta hacer en el este blog, te sentiras satisfecha cuando al mirar atrás, veas que todo esto fue por una excelente causa y que fuiste lo suficientemente fuerte como para superarlo y dejarlo atrás.
No te pienso decir tampoco que esto es temporal, que has llegado muy lejos y que estás a punto de alcanzar aquello que tanto has anhelado en la vida, porque no tengo necesidad de repertirte lo que ya sabes. Sólo quiero que al leer esto, sonrías, y recuerdes que de malos ratos y ratos amargos está llena la vida y que la gracia es precisamente esta, que al recordarlos te sientas plenamente satisfecha de que los superaste con creces y aprendiste lo que necesitabas sobre ellos.
Quizás, aún sigas llorando, y ya tengas la nariz como Rodolfo el Reno, porque sé que al llorar tu cara se hincha como un globo, y tus ojitos se vuelven pequeñas esferas, te ves horrible y lo sabes, pero te calma, y eso también lo sabes. Si de algo te sirve, tienes una familia maravillosa que te espera cada sábado en la casa, tienes un perrito hermoso que corre como loco y ladra desquisiado al verte llegar, que te molesta para que lo acaricies y le rasques la pancita y que ama dormirse a tu lado, tienes un trabajo con el que llevas una extraña relación de amor/odio pero que te ha permitido ganar la experiencia necesaria para salir adelante y ahorrar suficiente dinero como para sentirte orgullosa; y claro, si tooodo eso no ayudó, recuerda a la persona más maravillosa, especial, espacial y única que has conocido en tu vida, la que te complementa, te apoya, te ayuda a ser mejor y te ama con locura, la que te hace levantarte cada lunes a las 4 de la mañana para poder viajar y seguir luchando por un futuro juntos, la persona que amas y amarás hasta que te pongas viejita, arrugada y pecosa.
Sonríes, lo sé. Y tus lagrimas han empezado a cesar. Soy buena, también lo sé. Soy buena escribiendo cuando estas triste, me gusta que de vez en cuando te pongas triste y llores un poquito, es la única manera en la que he logrado aprovechar todo tu talento para sentirme feliz. Si, suena egoísta, pero en el fondo es una relación donde ambas ganamos, tu exorcisas las tristezas mientras recuerdas que a pesar de todo, de absolutamente todo, hoy puedes decir que eres tremendamente feliz y afortunada por todas y cada una de las cosas que has tenido en la vida. Y yo, yo escribo, me enloquezco, me dejo llevar por tus dedos que danzan sin parar sobre el teclado y puedo gritar contigo al unísono que después de todo, soy feliz.
¿Terminaste de llorar? Me alegro. ¿Ves que al final todo salió bien? Te lo dije. Eres fuerte. Soy grande, fuerte, totalmente capaz e inteligente. Y es un placer haberte escrito esto, haberte hecho feliz.
El abuelo me cautivó desde la primera vez que lo vi. Me pareció el ser humano mas adorable sobre la faz de la tierra y le pedía intensamente a mi novio que me lo regalara para tenerlo en la casa y halarle los cachetes. Lastimosamente no pude compartir muchos momentos con el, pero los pocos que tuve fueron divinos, mágicos y diferentes. Fueron un viaje por el tiempo y los recuerdos de alguien que nunca olvidó mi nombre. Les parecerá estúpido, pero a mi me cuesta trabajo acordarme de los nombres de las personas la primera vez que los veo; el abuelo recordó el mio en todas las ocasiones que fui a visitarlo. El me inspiraba tranquilidad, felicidad y confianza, el me provocaba abrazarlo y cogerlo a besos aunque no fuera mi abuelo. El me devolvió la confianza en el matrimonio, me demostró que si hay amores que son para siempre, que en serio duran hasta que la muerte los separe.
El abuelo nunca sabrá lo que yo sentía cada vez que lo veía, y cada vez que como todo un caballero se levantaba de su silla para saludarme o despedirse de mi. Tampoco sabrá que me encantaba escuchar sus historias de personajes desconocidos para mi, o de cómo le temblaba su bigote cuando estaba enojado en la oficina, o de cuando olvidó el cumpleaños de su esposa y su secretaria le mandó un ramo de flores con un mensaje que el odió.
El abuelo nunca sabrá que soy de esas personas que cree que cuando alguien muere, su alma queda divagando en este mundo encontrando un nuevo cuerpo para volver a habitarlo; y que yo deseo con toda el alma que mi bebé cachetón del pianito tenga aunque sea una parte pequeña de su alma y me provoque ese sentimiento extraño al verlo como el que yo sentía cuando lo veía a el.
Hay muchos secretos del abuelo que quizás ya nunca podré conocer, pero hay muchos otros que quiero que mi novio me cuente sobre él. Tengo muchos secretos que me hubiera gustado contarle al abuelo cuando no estuviera la abuela con nosotros, ni siquiera mi novio, pero ahora sólo puedo contárselos en mis sueños, cuando vaya a visitarlo y él me esté esperando en la puerta de su casa, con su bermudita y sus cómodos zapatos con medias y con el poco cabello que le quedaba despeinado por su nieto.
El abuelo no sabrá que lo más probable es que cuando pase por su casa, lloraré. No de tristeza, sino de felicidad, porque nunca olvidaré que desde la primera vez que lo conocí, nunca jamás olvidó mi nombre. No te preocupes abuelito, prometo cuidar a tu nieto con todas las fuerzas de mi corazón, prométeme tu que desde aquí o desde allá cuidarás a Alejandro con todas las fuerzas del tuyo. Y espero que ahora que me estás viendo mientras escribo esto, sepas que causaste esta gran impresión en mí y que te quise un poquito, pero hoy te quiero más...
Quería escribir mil cosas que se pasan en mi mente en estos días, de esas que incluyen esperanzas y alegrías. Quería escribir lo mucho que lo amo, y la esperanza que guardo de permanecer a su lado. Quería escribir que estoy de maravilla, que tengo muchos planes en planilla, quería escribir que triunfo con esfuerzo, que aunque a veces siento que pierdo, salgo adelante y lo recuerdo.
Quería escribir que a veces no me adapto y que huyo como loca dando saltos tratando de escapar de este lugar. Queria escribir que otras veces, pasan miles de cosas, pequeñeces, que me hacen pensar que vale la pena este lugar.
Quería confesar que a veces lloro, cuando siento que no crezco y no mejoro, que me cuesta un gran trabajo todavía, intentar vivir sin ti todos los días. Quería confesar que a veces rio, cuando el tiempo se pasa y no lo miro, cuando los días se alejan velozmente y tu recuerdo se materializa aqui en mi mente.
Quería escribir mil cosas que se pasan por mi mente, pero hoy no ha sido un buen día realmente, hoy espero que se vayan las horas, que se alejen y se alejen como olas y que al despertar de tus brazos ya mañana, todavía me queden muchas muchas ganas, de seguir luchando ferozmente.
Quería escribir mil cosas que se pasan por mi mente, pero ya no. Hoy no...
No voy a hablar de la iniciativa del blogger secreto, porque este post no es para explicar como rayos juega uno al blogger secreto en internet. Este post es para homenajear a mi blogger secreto. Este es básicamente el regalo que podemos darle a esas personas que no vemos, que no hemos visto nunca, que quizás nunca veamos o que simplemente algún día por azar del destino tendremos la oportunidad de conocer. Esas personas, amigos invisibles que siempre están ahí sintiendo con nosotros cada palabra que dejamos en estos espacios, apoyándonos en la distancia o simplemente sonriendo al saber que dentro de todo este universo 2.0 existe otra persona capaz de hacernos reir.
Este año decidí nuevamente darme a la tarea de jugar al #bloggersecreto y admito que tenía mucho miedo porque no conocía a muchos de los bloggeros inscritos, sin embargo, con el ánimo de retomar la costumbre de viajar por la blogósfera y entretenerme leyendo sueños, tristezas, emociones, anhelos, frustraciones y hasta desengaños, decidí jugar sin pensar en que me fuera a tocar alguien totalmente desconocido. Oh sorpresa! Me tocó alguien a quien ni siquiera seguía en twitter, pero que ya había leído antes cuando aún era una buena blogger :) Pero efectivamente, no conocía ansolutamente nada de él.
Si. Me tocó un hombre. Uno al que de verdad hay que querer conocer porque su blog es tan impersonal que más de una vez me ví en apuros. Sin embargo, Dios bendiga el google y encontré páginas además de twitter y su blog para lograr avanzar un poquito en la búsqueda y sentirme un poquito más cerca de él.
No quiero decir su nombre así de esta manera.... Quiero decirlo de esta:
G rande fue mi sorpresa al enterarme de que tu eras mi blogger secreto U n alivio sentí al recordarte, pero el miedo me invadió de no poder conocerte mejor por tu blog A nas veces sentí que no iba a poder hacer algo suficientemente bueno para ti P ero aquí estoy convencida de que hice lo mejor que pude y logré conocerte un poco más Admito que el camino es largo y que me falta mucho por aprender de ti, sin embargo C uando sientas que quieres hablar, pasar un rato 2.0 agradable o sólo reir, no olvides que H ay alguien aqui dispuesta a hacerte compañía y a consolidar poco a poco el vínculo que creamos O lvidando que la distancia existe y recordando que las buenas amistades no tienen ni horario ni lugar geográfico.
Quise demostrarte lo poquito que aprendí de ti con este sencillo regalo, ojalá te guste:
Un detallito con mucho cariño para ti! Y debes admitir que no es fácil descubrir esas pequeñas cosas sobre ti. Pero bueno, chévere descubrir que al igual que a mi, también te gusta 69 Nombres jejeje.
Un abrazo enorme para ti @guapacho, mis mejores deseos en el mes del amor y la amistad. Mis más sinceras felicitaciones por ese blog tan excelente, tan reconocido y que nos deja a todos queriendo saber más de actualidad, tecnología, música etc. Un beso enorme por esa hija tan linda que tienes, un 5 por esos gustos exóticos que te hacen único. Una sonrisa inmensa por dejarme esculcar en tu vida y alegrarte los días con cada detalle.
Llegué aquí por obra del espíritu santo, diría la señora de la casa seguramente si yo le preguntara. Ella recientemente había decidio alquilar el cuarto de su hija mayor, quien se habia marchado de la casa para Bogotá a estudiar y casarse; y yo habia tenido que abandonar forzosamente aquella otra casa donde me sentía cómoda, serena, feliz y acompañada. Ella ofrecía, yo necesitaba. No era un cuarto del otro mundo, pero recuerdo como si hubiera sido ayer que lo que más me gustó del cuarto era el closet, grande y espacioso y a pesar de no estar muy segura de quererlo, la zona en la que se encuentra esta casa y la nostalgia de haber dejado la casa de mis sueños justo una cuadra atrás, me hizo decirdirme y bueno, aquí estoy.
Sin mentir les diré que al principio, como todo, acostumbrarme fue un poco dificil, en especial porque al poco tiempo de estar recién mudada, empecé a notar que esta familia tiene sus inclinaciones bastante marcadas hacia la religión católica y hago énfasis en bastante. No sólo eso, convivir con un adolescente y un niño escandaloso es otro lío. A eso súmenle el nuevo miembro de la familia: Sakura Chelsy Chandi Preciosita, una cachorrita de la cuál desconozco su raza pero que es una ternurita. Le encanta voltear la papelera del baño, orinarse en todas partes, regar su comida por los pasillos de la casa y morderme los pies, los zapatos, las medias, las chancletas y todo a su paso.
Por si fuera poco, de vez en cuando y de cuando en vez se presenta un grupo de señoras de la tercera edad que se quedan hasta las 10 de la noche pasadas echando incienso, rezando en lenguas, y zarandeando una mata de laurel por toda la casa, cual yerbatero de Juanes. Lo más terrible no es que hagan eso, lo más terrible es que me toquen en el cuarto y empiecen a zarandearme las matas de laurel a mi. Y si ya estaban pensando que era el colmo, lo más cool que ha pasado desde que estoy aquí es haber escuchado al niño de la casa, que tiene unos 13 años, decirle a su mamá una mañana: "Mami! Anoche entró un viento frío por la ventana! Yo me di cuenta que era San Gabriel! Mami! San Gabriel se me metió por la ventana y me habló!"
Pero a pesar de las cosas anormales que he vivido, de verdad siento que hago parte de una familia donde se preocupan por mi, me cuidan y me respetan. No tengo nada en contra de San Gabriel, Sakura, las canciones de la iglesia a todo volumen todos los días a toda hora, el escándalo del niño y los encuentros paranormales del adolescente. No tengo nada en contra de compartir este espacio con esas personas, al contrario, a pesar de sentirme sola a ratos, agradezco a la Providencia haberme puesto aquí, porque muy seguramente, por algún motivo u otro, aquí es donde ahora debo estar.
Lo único es que antes de acostarme a dormir le pongo seguro a la puerta y sobre el cabecero de la cama tengo un rosario bendecito por un Padre. Digo, por si acaso, uno nunca se imagina :)
Hoy me enteré de una noticia atroz, de una noticia que me partió el corazón y me tuvo pensando toda la noche y viendo videos en youtube: Un médico en un conjunto residencial, acabó con la vida de un perrito enterrándole un cuchillo en el corazón a sangre fría; el perrito loco del dolor logró arrastrarse unas cuantas calles en busca de ayuda, pero al final murió. El tipo este sigue libre. Aquellos que me conocen bien saben como me siento ahora.
No entiendo sinceramente cuál es la motivación de los seres humanos para lastimar a los animales, y en especial, a los perritos. No la entiendo, no se me pasa por la cabeza. Para mi la noticia de arriba es igual de atroz que si hubiera matado a una persona. Perdón, me equivoqué, sonaré frívola, pero la del perrito me parece más desgarradora y me afecta en un nivel diferente, sólo porque ya uno sabe cuál es la verdadera naturaleza del ser humano promedio. Para mí alguien que lastima o agrede a un perro (o a un niño) es el peor crímen que puede cometer. No se imaginan la rabia que me da cuando presencio algún acto de este tipo.
Tampoco se imaginan lo que yo siento al ver a un perrito en la calle, y peor si está sufriendo. Siempre he querido hacer un sitio para atenderlos y cuidarlos y que puedan adoptarlos. Siempre he querido hacer algo, porque los amo y me mata verlos sufrir. Ese sueño es bastante complicado, pero por eso he tratado de hacer lo que está a mi alcance siempre que puedo, como darles comida, alejarlos del peligro mientras puedo, incluso bajarme del carro a media noche para quitar a un perrito de en medio de la calle y darle comida. Sé que es poco, pero intento contribuir siempre que puedo.
Mucho menos se imaginaran lo que siento por mi perro, lo amo del modo en que uno puede llegar a amar a su mejor amigo. Porque eso es él para mi. Entre las cosas más difíciles que me toca afrontar mientras trabajo sola en esta ciudad es no tenerlo para que me reciba por las noches cuando llego del trabajo y para jugar con él y que me consuele cuando estoy triste, como ahora.
Este es un post de protesta, un post de reflexión, un post para gente con corazón o por lo menos para gente que respeta la vida en todas sus expresiones. Los perros tienen corazón, aman, sienten, se aferran, son felices, son tristes, sueñan, se sacrifican. Los seres humanos son ambiciosos, egoístas, matan, roban, torturan, envidian, lastiman sin justificación. No todos, pero tristemente la mayoría son así. De no ser cierto, este mundo sería muy diferente a lo que es en realidad. Sin embargo, existimos personas todavía que valoramos la total entrega de los animales y les damos amor y cuidado a cambio. Existimos algunos que los entendemos, los ayudamos, nos condolemos de ellos y hacemos todo por evitarles el sufrimiento. Existimos algunos que hemos tenido la fortuna de conocer el sublime sentimiento de amor y lealtad de nuestros amigos, nuestros compañeros de risas y llanto, nuestros ángeles guardianes en las noches oscuras, nuestros queridos perros.
Y en honor a todos esos amigos de la calle que me regalan esas miradas de ternura y compasión cuando me siento sola en esta ciudad, a todos aquellos que mueven su cola al escuchar mi voz, que reconocen mis frases de afecto para con ellos; a todos esos amigos que me consuelan cuando deambulo triste por las calles, a ellos, este tributo que los describe perfectamente:
"Soy un perro de la calle.
No he nacido para deambular por las calles polvorientas y desoladas, con el hambre que tortura, con la sed que me atormenta, con el frío invernal que me traspasa en las noches soñolientas.
He sufrido con mis yagas entreabiertas bajo el sol que centellea en las calles atascadas de ciudades afiebradas. He existido desde tiempos inmemoriales para no vivir en vano, he existido, para velar por tus sueños e ilusiones aquí en la tierra.
Yo seré el que te entregue una mirada solidaria cuando los amigos de confianza te traicionen en el transcurso de tu vida. Yo seré el que perdona al hombre bruto que me pega en su amargura porque sabe que su presencia aquí en la tierra ha sido en vano.
Estaré para vigilar tus castillos construidos en el aire, para darte compañía cuando la desilusión y la soledad te invadan. Vigilaré las pertenencias de tu humilde casita de madera en donde los grillos cantan como si fuera una eterna primavera.
Me quedaré esperando tu llegada bajo el umbral de tu casa iluminada por las luces mortecinas de la calle, para darte una mirada de acogida cuando el cansancio y las amarguras de tu trabajo te hayan hastiado.
Es mejor que me comprendas que yo soy tu fiel amigo, quien té dará compañía cuando los amigos “de por vida” te abandonen para siempre en los bares frecuentados por humanos deprimidos.
Entiéndeme ser humano: yo necesito que seas como un verdadero ser humano que comprende el sufrimiento de todos los seres vivos incluyéndome a mí, el perro de la calle."
Escrito por I. A. J. S. En ayuda de los animales abandonados y maltratados. Limache. 01.01.2009
La vida está llena de primeras veces y como dicen por ahí siempre hay una primera vez para todo. Desde que me mudé a Santa Marta he tenido que pasar por muuuchas primeras veces en varias cosas de la vida cotidiana, como por ejemplo, vivir sola por primera vez, comer sola por primera vez, vivir en una ciudad diferente de Barranquilla, subirme en un mototaxi, hacer las vueltas del médico totalmente sola, "cocinar", pagar arriendo etc etc etc Sin embargo, todas esas cosas resultan super triviales para personas acostumbradas a hacer todo por si sólos, pero para mí no; para mi han resultado toda una experiencia de vida, un cambio, un proceso de "madurar" en algunos aspectos. Sin embargo, hoy también hice algo que nunca jamás en la vida había hecho, y me tocó hacerlo sola: Matar una cucaracha voladora!
Tampoco es como si odiara las cucarachas, simplemente me dan asco. Ya saben, son rastreras, tienen esas patas como peludas, se la pasan en la basura, se pasean por las cosas de la cocina y si uno se descuida hasta se te pueden meter en el oido! El caso, es que esta no era una cucaracha normal, era de esas que vuelan. La ví apenas entre a mi cuarto al llegar del trabajo, cuando voló del mueble del televisor a mi cama. Por un momento pensé dejarla ahí, y tenerla como huesped vitalicio en mi habitación. Pero al recordar el detallito del oído, lo único que se me ocurrió fue pedirle ayuda al hijo mayor de la señora de la casa que me respondió que era entomofóbico, o en palabras castizas: Cucarachofóbico, así que sin mas que hacer me dispuse a atacarla con Raid.
Después de un rato y al ver que ya la pobre estaba medio trabada, me dispuse a darle cacería con una escoba, tarea dificil porque trabada y todo, se me escapo un par de veces. Finalmente, cuando la tuve acorralada, no me quedó más remedio que estriparla con mi chancleta, CON-MI-CHANCLETA.... IUK... Esa también fue la primera vez que usé mis chancletas para esos menesteres tan desagradables. Pero logré mi cometido mientras el muchacho fóbico y yo gritábamos como un par de nenas de 8 años. Y hay que aceptarlo: Lo éramos!
Y fue hasta el momento en que la condenada cucaracha estuvo muerta patas pa' rriba en el piso que comprendí que ya no tengo a mi mamá ni a mi papá para que me defiendan de los bichos típicos que habitan las casas, y de todo el resto de "bichos" y "monstruos" que habitan en el mundo (en sentido figurado). Y de que hoy no era sábado, domingo o festivo para que mi novio me defendiera; y entonces, pucha, me caí de bruces contra las baldosas de mi cuarto y comprendí que sí, que a veces estoy completamente sola contra el mundo y no hay más nada que hacer.
Mientras vas creciendo en la vida, más primeras veces tienes que vivir, más primeras veces tienes que superar, así sea desde la muerte de un ser querido hasta matar una cucaracha sóla.; a veces es difícil, a veces no lo es tanto. Sólo espero que la primera vez que me toque matar una araña esté muy lejos, porque ya lo saben, soy aracnofóbica, pude combatir 6 patas y 2 antenas con veneno y una escoba, pero 8 patas y 8 ojos, no señor!!! Ahí si me toca hacer cambuche en la calle :P Ojalá algunas primeras veces, en especial las dolorosas, fueran tan fáciles, o menos complicadas al igual que la primera vez que nos toca matar cucarachas.
Y aquí sentada mientras me ahogo en mi propio llanto como hace meses no lo hacía, encontré la oportunidad perfecta para volver a utilizar mi espacio para deshacerme de todas las cosas que estoy sintiendo. Hoy era un día nostálgico, se veía venir por el color del cielo esta mañana, por las gotas de lluvia y por las circunstancias.
La caminata hacia la planta mientras lo extrañaba con toda mi alma no era en vano. Los pensamientos dispersos, la búsqueda de fotos viejas, la lectura de viejos posts del blog, no eran otra cosa más que el anuncio de que pronto empezaría a recordar, a retroceder en el tiempo y a volver a tener miedo. La ventana del msn reclamándome cosas fue el ultimatum, lo que decía la ventana me causó uno de esos episodios que estoy teniendo a veces, de retroceder en el pasado, volver a sentir lo mismo y creer que se repetirá una y otra vez y jamás escaparé del ciclo que viví. Creo que algunos pedazos de la vieja Maya de este blog aún viven en mí y despiertan cada vez que algo nostálgico me pasa...
Tantas cosas me pasaron en tan poco tiempo, que al principio era casi imposible digerirlas, pero con el tiempo todo se ha acomodado en el sitio que debe estar, en el sitio en el que yo decidí que las iba a poner. A veces olvido que la realidad de las cosas es el hoy que vivo dia a dia, que lo único que tengo son mil recuerdos y mi presente, que mis planes podrán o no hacerse realidad, pero que existen mil posibilidades acechando, para bien o para mal. A veces me mato el cerebro pensando en como voy a decorar mi próximo apartamento, en cómo me sentiré en mi futuro trabajo, en como será una cosa o la otra, y me pierdo realmente de vivir el momento, de disfrutar la compañía, de agradecer por lo que tengo. De nada me sirve llorar por lo que pasó, de nada me sirve arrepentirme de algo que no puedo cambiar. De nada me sirve desperdiciar los momentos que paso al lado de los que más amo. Los planes del futuro, son sólo eso, planes; el amor, el cariño, el roce de tu piel, los besos de tus labios, la lengua fría de mi perrito, la nariz fria del tuyo, tu sonrisa, la felicidad de mis padres, la de mi hermana, las arrugas de mi abuelita, las canas de mi abuelo, esas son las cosas que tengo que distrutar hoy, las que recordaré mañana.
El resto lo iré construyendo como tenga que ser, como decida en el momento, mientras tanto, cada vez que me siente a recordar, cada vez que decida dar un viaje en la máquina del tiempo, usaré esos recuerdos para agradecer lo que tengo ahora, las oportunidades que tengo ahora, las personas que tengo ahora, porque las que ya no están, las que fueron y ya no serán, esas ya tienen un lugar especial en mi memoria y en mi corazón, aunque algunas veces sea un poco doloroso recordarlas, y aunque a veces sepa perfectamente que ya nada es igual...
Y en la soledad de mi habitación un 26 de Julio vuelvo a ser yo. Vuelvo a reir, a soñar, a cantar, a escribir. Las palabras vuelven a fluir a través de mis dedos y el impulso inquebrantable de transmitir sentimientos me inunda, me llena, me atrapa hasta que ya no puedo aguantar. Me siento frente a mi amigo silencioso, frente a mi cómplice de noches eternas, frente a mi herramienta de ilusiones y desencantos, y a pesar de que sé que es un objeto inerte sin vida y sin anhelos, sé que el también está feliz de sentirme acariciarlo tiernamente, de que volvamos a ser uno sólo, él y yo, y las letras que ambos compartimos.
Un poco de ambiente, música apropiada para dejar volar la imaginación, ganas de llorar, pero esta vez de felicidad porque al mirar atrás definitivamente debo sentirme agradecida porque a pesar de todo, jamás he dejado de ser quien soy; quien realmente soy y definitivamente el yo de hoy es absoluta e inconmesurablemente mas feliz.
Pensamientos que dan vueltas en mi cabeza sobre mil historias para contar, historias de fantasía, historias de verdad, historias que pienso volver a plasmar... Cierro los ojos y siento como de repente la fuerza de antes me invade, la única fuerza que me hizo seguir con vida, la única fuerza que extrañaba que volviera, la única fuerza que jamás quiero dejar atrás. Abro los ojos y empiezo a escribir estas palabras, sonrío cuando termino de leerlo y darle la aprobaciòn final y al colocar este último punto se de verdad que aunque a veces lo parezca, este no es el final...
Es un aburrido jueves y sigo atrapada a bordo de Samar B100, una nave espacial puesta en órbita hace 709 días, 1 hora y 3 minutos con el fin de llevar personal especializado a una misión secreta para proteger los recursos vitales de la Tierra, los cuales han ido desapareciendo a lo largo de la historia y debemos intentar reproducir en planetas piloto para recrear condiciones favorables para la vida de la especie humana.Y pregúntenme si me importa.
A mí prácticamente me obligaron a subir a esta nave y aunque en ese momento pude haber dicho que no, creí que dejarme guiar por mis padres era una buena opción y acepté sin decir nada.Viéndolo bien, la culpa de que esté aquí es sólo mía.Mi estadía en la tierra hace dos años no estaba siendo del todo productiva y agradable, incluso, llegaba a pasar días enteros desesperada sin saber qué hacer y creo que las situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, o eso dicen.
En Samar B100 los días son eternos y las noches son extremadamente cortas.Supongo que para que nuestras vidas sigan siendo aburridas acortan el poco tiempo que tenemos para ser “libres” y huir de todo.Y la palabra “huir” se que suena exagerada, no hay a donde escapar a bordo de una nave espacial, y mucho menos podemos escapar de nuestros propios pensamientos, simplemente digamos que lo intentamos.
Lo sé, se que sueno un tanto infeliz, pero a veces lo soy.Y definitivamente la especie humana es incomprensible: Cuando nos falta algo, lloramos, pataleamos, maldecimos y reclamamos que nos hace falta, y cuando lo obtenemos, lloramos, pataleamos, maldecimos y reclamamos otra cosa que nos hace falta.No sé sinceramente para que tratamos de salvarnos, somos la especie más egoísta que habita el planeta tierra.
Aquí arriba todo parecía diferente al principio, cuando despegamos y nos pusimos en órbita todos éramos una familia, trabajábamos en equipo por un mismo ideal y la convivencia era lo mejor.La emoción del espacio exterior, de lo desconocido, hacía nuestros días un sinfín de posibilidades nuevas y experiencias únicas.Hasta que un día nos dimos cuenta de que todo en realidad era igual.
No voy a hablar de mis compañeros de viaje.No se lo merecen.Bueno, dos o tres son verdaderamente valiosos para mi estadía aquí.De resto no vale la pena.Igual que en la tierra.Cuando no estoy recibiendo quejas de que algún equipo está fallando, de que algún repuesto se está agotando, o de que hay innumerables fugas en algún lugar de la nave, me gusta mirar por la pequeña ventana de la nave y escribir en esta bitácora.Repito, cuando nada de lo anterior pasa, que se reduce a un 3.1% de mi tiempo.Y mirar por la ventana y ver ese pequeño planeta antes todo azul, me hace pensar.Me hace suspirar.Me hace llorar.
A veces no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, no todo lo que brilla es oro, recibes los que mereces, cosechas lo que sembraste, no hay lugar como el hogar y tu hogar es donde está tu corazón.Todas estas frases van y vienen en mi cabeza, la revuelven, la estremecen.El poco contacto con mis seres queridos en la tierra me fortalece, me llena de energía vital.Pero con el paso de los días se acaban las reservas de fuerza espiritual y cargarlas a veces es complicado por no decir imposible.
No puedo abandonar la misión.Eso lo sé.Tampoco es como si pudiera abrir una escotilla y tirarme al vacío, a la oscuridad, a la nada.No puedo dejar que mis no tan sabias decisiones arruinen las decisiones que están por venir.No puedo dejar que nada ajeno a mí entorpezca mi ser y mi determinación.Por eso decido escribir esto.Por eso decido ser valiente.Por eso decidió continuar aunque me cueste tanto.
Por eso cuando me siento así, como hoy, vengo a mirar por la ventana, a añorar, a esperar y construir.Porque mientras más tiempo paso en Samar B100, más anhelo estar en mi hogar, en casa…
Si, ¿buenas? hay alguien por aquí?? Siempre es bueno preguntar porque uno nunca sabe quienes vienen por estos lados todavía, digo, si es que se acuerdan de la existencia de este chuzo, porque a veces ni yo misma me acuerdo. Sólo pasaba para informarles que gracias a Dios, la otra semana me llega mi portatíl dell moradito y conseguiré conexión a inet y entonces lo primero que haga (después de instalar Maple) será desempolvar este blog, le quiero cambiar el fondo, algunas aplicaciones y lo más importante: Lo llenaré nuevamente de todas las cosas locas y anormales que me llegan a la cabeza!!! De hecho, creo que será el regreso de Maya_Chan al mundo 2.0 porque de verdad que lo tengo bastante olvidado desde que me vine a la Samaria. Si no fuera porque me quejo por twitter, ni rastro habría de mi, (FB no cuenta, es el demonio). Y es que debería darme verguenza ver como mi novio ya está más 2.0 que yo!!! Eso es rarísimo XD Creo que los papeles andan invertidos últimamente.
Y no, no hay nada nuevo para contar, sólo que ya tengo mis boletas para ir al Circo del Sol en Noviembre y no los voy a llevar!!! Uno de mis sueños hecho realidad!!! Genial, cierto???
Bueno, los dejo, esperando pronto poder escribir desde la tranquilidad de mi camita, con aire acondicionado y sin las mismas 4 canciones de Juan Luis Guerra, y la nueva vieja odiosa que atiende este pinche café internet que no me deja jugar FV. Bleh!!! ¿Que habrà sido de la otra? Supongo que se hartó de tanto naco que le filtreaba de esas maneras tan ordinarias y vulgares.
En fin. Buen viento y buena mar.
P.D. ojalá los Argentinos pierdan contra Alemania para vengar a los manitos en el mundial!!! P.D.2. Ojalá ningún argentino llegue a este blog, porque ahí se arma la de troya XD P.D.3. Se le dijo, se le advirtió, pero usted no hizo caso: A mi siempre me da la fiebre del mundial cada 4 años :P
"Sucede que cada vez que pierdo un perro, se lleva un pedazo de mi corazón con él. Y cada perro que entra en mi vida me regala un trozo del suyo. Si logro vivir lo suficiente, todas las partes de mi corazón serán de perro y llegaré a ser tan generoso y bueno como lo son ellos"...