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8.31.2010

Mi segundo hogar


Llegué aquí por obra del espíritu santo, diría la señora de la casa seguramente si yo le preguntara. Ella recientemente había decidio alquilar el cuarto de su hija mayor, quien se habia marchado de la casa para Bogotá a estudiar y casarse; y yo habia tenido que abandonar forzosamente aquella otra casa donde me sentía cómoda, serena, feliz y acompañada. Ella ofrecía, yo necesitaba. No era un cuarto del otro mundo, pero recuerdo como si hubiera sido ayer que lo que más me gustó del cuarto era el closet, grande y espacioso y a pesar de no estar muy segura de quererlo, la zona en la que se encuentra esta casa y la nostalgia de haber dejado la casa de mis sueños justo una cuadra atrás, me hizo decirdirme y bueno, aquí estoy.

Sin mentir les diré que al principio, como todo, acostumbrarme fue un poco dificil, en especial porque al poco tiempo de estar recién mudada, empecé a notar que esta familia tiene sus inclinaciones bastante marcadas hacia la religión católica y hago énfasis en bastante. No sólo eso, convivir con un adolescente y un niño escandaloso es otro lío. A eso súmenle el nuevo miembro de la familia: Sakura Chelsy Chandi Preciosita, una cachorrita de la cuál desconozco su raza pero que es una ternurita. Le encanta voltear la papelera del baño, orinarse en todas partes, regar su comida por los pasillos de la casa y morderme los pies, los zapatos, las medias, las chancletas y todo a su paso.

Por si fuera poco, de vez en cuando y de cuando en vez se presenta un grupo de señoras de la tercera edad que se quedan hasta las 10 de la noche pasadas echando incienso, rezando en lenguas, y zarandeando una mata de laurel por toda la casa, cual yerbatero de Juanes. Lo más terrible no es que hagan eso, lo más terrible es que me toquen en el cuarto y empiecen a zarandearme las matas de laurel a mi. Y si ya estaban pensando que era el colmo, lo más cool que ha pasado desde que estoy aquí es haber escuchado al niño de la casa, que tiene unos 13 años, decirle a su mamá una mañana: "Mami! Anoche entró un viento frío por la ventana! Yo me di cuenta que era San Gabriel! Mami! San Gabriel se me metió por la ventana y me habló!"

Pero a pesar de las cosas anormales que he vivido, de verdad siento que hago parte de una familia donde se preocupan por mi, me cuidan y me respetan. No tengo nada en contra de San Gabriel, Sakura, las canciones de la iglesia a todo volumen todos los días a toda hora, el escándalo del niño y los encuentros paranormales del adolescente. No tengo nada en contra de compartir este espacio con esas personas, al contrario, a pesar de sentirme sola a ratos, agradezco a la Providencia haberme puesto aquí, porque muy seguramente, por algún motivo u otro, aquí es donde ahora debo estar.

Lo único es que antes de acostarme a dormir le pongo seguro a la puerta y sobre el cabecero de la cama tengo un rosario bendecito por un Padre. Digo, por si acaso, uno nunca se imagina :)

8.26.2010

Mis fieles amigos

Hoy me enteré de una noticia atroz, de una noticia que me partió el corazón y me tuvo pensando toda la noche y viendo videos en youtube: Un médico en un conjunto residencial, acabó con la vida de un perrito enterrándole un cuchillo en el corazón a sangre fría; el perrito loco del dolor logró arrastrarse unas cuantas calles en busca de ayuda, pero al final murió. El tipo este sigue libre. Aquellos que me conocen bien saben como me siento ahora.

No entiendo sinceramente cuál es la motivación de los seres humanos para lastimar a los animales, y en especial, a los perritos. No la entiendo, no se me pasa por la cabeza. Para mi la noticia de arriba es igual de atroz que si hubiera matado a una persona. Perdón, me equivoqué, sonaré frívola, pero la del perrito me parece más desgarradora y me afecta en un nivel diferente, sólo porque ya uno sabe cuál es la verdadera naturaleza del ser humano promedio. Para mí alguien que lastima o agrede a un perro (o a un niño) es el peor crímen que puede cometer. No se imaginan la rabia que me da cuando presencio algún acto de este tipo.

Tampoco se imaginan lo que yo siento al ver a un perrito en la calle, y peor si está sufriendo. Siempre he querido hacer un sitio para atenderlos y cuidarlos y que puedan adoptarlos. Siempre he querido hacer algo, porque los amo y me mata verlos sufrir. Ese sueño es bastante complicado, pero por eso he tratado de hacer lo que está a mi alcance siempre que puedo, como darles comida, alejarlos del peligro mientras puedo, incluso bajarme del carro a media noche para quitar a un perrito de en medio de la calle y darle comida. Sé que es poco, pero intento contribuir siempre que puedo.

Mucho menos se imaginaran lo que siento por mi perro, lo amo del modo en que uno puede llegar a amar a su mejor amigo. Porque eso es él para mi. Entre las cosas más difíciles que me toca afrontar mientras trabajo sola en esta ciudad es no tenerlo para que me reciba por las noches cuando llego del trabajo y para jugar con él y que me consuele cuando estoy triste, como ahora.

Este es un post de protesta, un post de reflexión, un post para gente con corazón o por lo menos para gente que respeta la vida en todas sus expresiones. Los perros tienen corazón, aman, sienten, se aferran, son felices, son tristes, sueñan, se sacrifican. Los seres humanos son ambiciosos, egoístas, matan, roban, torturan, envidian, lastiman sin justificación. No todos, pero tristemente la mayoría son así. De no ser cierto, este mundo sería muy diferente a lo que es en realidad. Sin embargo, existimos personas todavía que valoramos la total entrega de los animales y les damos amor y cuidado a cambio. Existimos algunos que los entendemos, los ayudamos, nos condolemos de ellos y hacemos todo por evitarles el sufrimiento. Existimos algunos que hemos tenido la fortuna de conocer el sublime sentimiento de amor y lealtad de nuestros amigos, nuestros compañeros de risas y llanto, nuestros ángeles guardianes en las noches oscuras, nuestros queridos perros.

Y en honor a todos esos amigos de la calle que me regalan esas miradas de ternura y compasión cuando me siento sola en esta ciudad, a todos aquellos que mueven su cola al escuchar mi voz, que reconocen mis frases de afecto para con ellos; a todos esos amigos que me consuelan cuando deambulo triste por las calles, a ellos, este tributo que los describe perfectamente:


"Soy un perro de la calle.

No he nacido para deambular por las calles polvorientas y desoladas,

con el hambre que tortura, con la sed que me atormenta,
con el frío invernal que me traspasa en las noches soñolientas.

He sufrido con mis yagas entreabiertas bajo el sol que centellea

en las calles atascadas de ciudades afiebradas.
He existido desde tiempos inmemoriales para no vivir en vano,
he existido, para velar por tus sueños e ilusiones aquí en la tierra.

Yo seré el que te entregue una mirada solidaria cuando los amigos de confianza

te traicionen en el transcurso de tu vida.
Yo seré el que perdona al hombre bruto que me pega en su amargura
porque sabe que su presencia aquí en la tierra ha sido en vano.

Estaré para vigilar tus castillos construidos en el aire,

para darte compañía
cuando la desilusión y la soledad te invadan.
Vigilaré las pertenencias de tu humilde casita de madera
en donde los grillos cantan como si fuera una eterna primavera.

Me quedaré esperando tu llegada bajo el umbral de tu casa

iluminada por las luces mortecinas de la calle,
para darte una mirada de acogida
cuando el cansancio y las amarguras de tu trabajo te hayan hastiado.

Es mejor que me comprendas que yo soy tu fiel amigo,

quien té dará compañía cuando los amigos “de por vida” te abandonen
para siempre en los bares frecuentados por humanos deprimidos.

Entiéndeme ser humano: yo necesito que seas como un verdadero ser humano

que comprende el sufrimiento de todos los seres vivos
incluyéndome a mí, el perro de la calle.
"

Escrito por I. A. J. S. En ayuda de los animales abandonados y maltratados. Limache. 01.01.2009

8.05.2010

Las primeras veces

La vida está llena de primeras veces y como dicen por ahí siempre hay una primera vez para todo. Desde que me mudé a Santa Marta he tenido que pasar por muuuchas primeras veces en varias cosas de la vida cotidiana, como por ejemplo, vivir sola por primera vez, comer sola por primera vez, vivir en una ciudad diferente de Barranquilla, subirme en un mototaxi, hacer las vueltas del médico totalmente sola, "cocinar", pagar arriendo etc etc etc Sin embargo, todas esas cosas resultan super triviales para personas acostumbradas a hacer todo por si sólos, pero para mí no; para mi han resultado toda una experiencia de vida, un cambio, un proceso de "madurar" en algunos aspectos. Sin embargo, hoy también hice algo que nunca jamás en la vida había hecho, y me tocó hacerlo sola: Matar una cucaracha voladora!

Tampoco es como si odiara las cucarachas, simplemente me dan asco. Ya saben, son rastreras, tienen esas patas como peludas, se la pasan en la basura, se pasean por las cosas de la cocina y si uno se descuida hasta se te pueden meter en el oido! El caso, es que esta no era una cucaracha normal, era de esas que vuelan. La ví apenas entre a mi cuarto al llegar del trabajo, cuando voló del mueble del televisor a mi cama. Por un momento pensé dejarla ahí, y tenerla como huesped vitalicio en mi habitación. Pero al recordar el detallito del oído, lo único que se me ocurrió fue pedirle ayuda al hijo mayor de la señora de la casa que me respondió que era entomofóbico, o en palabras castizas: Cucarachofóbico, así que sin mas que hacer me dispuse a atacarla con Raid.

Después de un rato y al ver que ya la pobre estaba medio trabada, me dispuse a darle cacería con una escoba, tarea dificil porque trabada y todo, se me escapo un par de veces. Finalmente, cuando la tuve acorralada, no me quedó más remedio que estriparla con mi chancleta, CON-MI-CHANCLETA.... IUK... Esa también fue la primera vez que usé mis chancletas para esos menesteres tan desagradables. Pero logré mi cometido mientras el muchacho fóbico y yo gritábamos como un par de nenas de 8 años. Y hay que aceptarlo: Lo éramos!

Y fue hasta el momento en que la condenada cucaracha estuvo muerta patas pa' rriba en el piso que comprendí que ya no tengo a mi mamá ni a mi papá para que me defiendan de los bichos típicos que habitan las casas, y de todo el resto de "bichos" y "monstruos" que habitan en el mundo (en sentido figurado). Y de que hoy no era sábado, domingo o festivo para que mi novio me defendiera; y entonces, pucha, me caí de bruces contra las baldosas de mi cuarto y comprendí que sí, que a veces estoy completamente sola contra el mundo y no hay más nada que hacer.

Mientras vas creciendo en la vida, más primeras veces tienes que vivir, más primeras veces tienes que superar, así sea desde la muerte de un ser querido hasta matar una cucaracha sóla.; a veces es difícil, a veces no lo es tanto. Sólo espero que la primera vez que me toque matar una araña esté muy lejos, porque ya lo saben, soy aracnofóbica, pude combatir 6 patas y 2 antenas con veneno y una escoba, pero 8 patas y 8 ojos, no señor!!! Ahí si me toca hacer cambuche en la calle :P Ojalá algunas primeras veces, en especial las dolorosas, fueran tan fáciles, o menos complicadas al igual que la primera vez que nos toca matar cucarachas.

8.01.2010

Frases Robadas


No ser parte de alguien es no ser nada
John Donne


Gracias a Dios, yo soy parte tuya, y ahí en tu vida es donde siempre quiero estar...