Si bien mi estadía en esta ciudad ha ido mejorando paulatinamente con el tiempo, debo admitir que no me hago a la idea de pensar que "en realidad" yo vivo aquí. Para mí es fácil insistir y vivir con la idea de que yo sigo viviendo en Quilla aunque vaya sólo los fines de semana. Pero bueno, tengo disculpa cierto?, o es que, qué Barranquillero no ama curramba y la extraña cuando se va?
El día a día me lleva a acostumbrarme cada vez más a Santa Marta Town, como le digo de cariño, y entre las calles inundadas literalmente
(por lo menos en Quilla el agua se ve correr en los arroyos, pero aquí se queda estancada!!!), los mototaxis, la ausencia de edificios y centros comerciales
(además del BV y el Ocean Mall), la falta de luz y agua cada vez que llueve, la cantidad de perritos callejeros que hay y las especies animales recién bajadas de la sierra que me encuentro todos los días en la planta en la que trabajo, hay algo que me ha dado duro en la casa donde vivo: La Comida.
Y se preguntarán que tendrá que ver la comida con Santa Marta, si prácticamente es la misma que en Barranquilla por ser ambas ciudades costeras? Pues bueno, absolutamente nada, el problema es que la familia de la casa donde vivo es de
Cúcuta y por ahí empezó el problema. Primero me gustó saberlo porque al momento de hablar sobre lo que cocinaban a diferentes horas del día, me recordó de cerca a las cosas que cocina mi abuelita y que le quedan sabrosas; en otras palabras, comida cachaca. Que si la changua, que si el mote, que la arepita con queso al desayuno, etc etc etc. Hasta ahí todo iba bien. El problema comenzó con mi enemigo desde hace mas de 5 años:
El Hígado.
Si, ya sé que el hígado es rico y alimenta, pero una vez simplemente comerlo me dió asco y su olor al momento de prepararlo me dió ganas de vomitar, y jamás volví a comerlo. Diiiiiingggg, error!!! Jamás volví a comerlo hasta que me engañaron vilmente en la casa de Santa Marta y me hicieron creer que era carne. Al contarle a mi mamá simplemente se rió y me dijo que eso era bueno, que volviera a comerlo. IUK
Primer error: Cuando tienes hambre, y el hígado está cortado de forma fina, y llegas después de que se disipa el olor horrendo, nada que hacer, se puede camuflar y te lo comes sin siquiera pensarlo. Tampoco es tan grave, no? Es hígado:
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La vez pasada, llegué a las 12:00 después de un medio día en la planta bien HP y con un hambre de aquí a Pekín, y cuando me sirvieron el almuerzo noté una extraña "carne" que parecía como caucho baboso. Pensé que eran gorditos, y comencé a probarlos.... Diiiiiiiing!!!!
Segundo Error: No se meta nada a la boca sin saber que es. Aunque a veces es mejor comerse las cosas con desconocimiento total; saber qué se come puede provocar vómito por días, sensación de asco eterna y a veces, incluso hasta diarrea. Créame.
La dichosa "carne" cauchuda me sabía horrendo, así que opté por el viejo truco de tragar entero pasando con el jugo, y cuando iba acabando
(porque era eso o aguantar filo hasta las 7:00 pm), me dice la señora de la casa: Si le gustaron los tendones? - Perdón, como dijo? - Pues tendones, eso tiene "#$%%&
(inserte aquí alguna proteína o vitamina, de esas que le dicen a uno cuando es niño para que se coma o tome algo HORRENDO) Ay!
NO.MAMEN Reloaded!!!
Se los juro, esta vaina se ve mejor de lo que lucía lo que yo me comí. Y para colmo de males, ayer que llegué tarde a almorzar, noté un olor extraño al entrar a la casa, pero no le presté mucha atención porque en serio me estaba cortando del filo que tenía. Así que simplemente metí todo al microondas (incluso la ensalada que debía servirme fría X_x) y cuando voy a cortar la "carne", oh! sorpresa! Adivinen... Eso NO ERA CARNE!!! Pero bueno, como era un pedazo pequeño y sabía a veces, como a chicharrón de cerdo, utilicé la misma técnica tibetana del bocado entero pasado por agua y me lo comí todo. Hmmm rico rico.... Si como no....
Olvidé la experiencia tortuosa y evité preguntar el resto del día, que diantres había comido esa tarde en el almuerzo, así que la carne rara pasó a la historia. Diiiing!!!!!!
Tercer Error: Si te dan algo asqueroso un día, lo más probable es que te den más cosas asquerosas luego, y la probabilidad de que al día siguiente preparen de nuevo algo igual o peor de asqueroso aumenta.
Cuál será mi sorpresa al despertarme esta mañana, y sentarme a la mesa para desayunar lo meeesmo de todos los días: Arepita con queso, con sus variantes claro: un día es huevo, otro día es salchichita, otro día es el famoso calentao, otro día galletas, caldito con galletica de soda o igual que hoy, "carne".... o debería decir:
UBRE DE VACA FRITA!!! POR DIOS!!!!!!! Si mi mamá casi se hace pipí cuando le conté lo de los tendones guisados, como será cuando le cuente lo de la ubre. Y eso que la de esta mañana me tocó decir que no me la iba a comer y me la cambiaron por salchichón de pollo. Nooo, es que en serio no hay derecho, para una persona como yo que ODIA todo ese poco de víseras como el riñón, el corazón, la lengua, y hasta el cerebro... arghhhhhhh que asco.
Juro por DIOS que si siguen cocinando estas vainas o me sirven alguna vaina de estas, los demando, les mento la madre, me mudo, y claro, me vuelvo vegetariana. Es que en serio, eso sólo le pasa a ella y algunas veces a mí.